Como bien se sabe, el reciclaje ya no es solo separar residuos: es creatividad aplicada a lo cotidiano. Y en esta movida DIY que mezcla deco con sustentabilidad, los tapones de perfume se convierten en protagonistas. ¿La clave? Aprovechar su forma, color y textura para darles una segunda vida como tiradores de cajones, placares o muebles de baño. Estilo sin gastar un peso.

Tapón de perfume. Fuente: (Instagram)
Para transformar el tapón de un perfume en un tirador original y con onda, vas a necesitar reciclar los siguiente: el tapón que más te guste (preferentemente con diseño), un frasco con agua y jabón para limpiarlo bien, un trapo o papel absorbente para secarlo, pegamento fuerte tipo epoxi, un marcador o lápiz para señalar dónde lo vas a colocar, el mueble o cajón al que querés darle estilo, y algo clave: tiempo de secado para que el pegamento haga lo que debe hacer.

Paso a paso. Fuente: (Instagram)
El paso a paso es tan fácil que lo hacés en una tarde: limpias bien el tapón para que no queden restos de fragancia ni etiquetas, marcás el lugar donde lo vas a pegar, aplica un pegamento fuerte en la base interior y lo adherís al mueble. Lo dejás secar unas horas y listo: tenés un tirador original, con historia y cero plástico nuevo.

Paso a paso. Fuente: (Instagram)
Además, cada uno aporta personalidad: Los más minimalistas quedan perfectos en muebles blancos; los dorados o con formas raras suman glam a cualquier rincón. Y si combinas varios, podés armar una serie que sea puro diseño. Todo sin salir de casa ni romper el presupuesto.