La Luna menguante es una fase poderosa dentro del ciclo lunar, ideal para soltar lo que ya no necesitamos, limpiar energías negativas y preparar el terreno para nuevos comienzos. Es un momento en el que el universo favorece los cierres, la reflexión y la purificación. Por eso, realizar un ritual en esta etapa no solo ayuda a cortar con bloqueos, malas vibras o estancamientos, sino también a abrir caminos para que llegue la prosperidad.
Con apenas tres elementos que seguro tenés en casa, podés activar esta energía de limpieza y transformación. El ritual que te proponemos combina elementos naturales que tienen un fuerte simbolismo espiritual y energético: ajo, azúcar y canela. El ajo, especialmente sus cáscaras, es conocido desde la antigüedad por sus propiedades protectoras y purificadoras. El azúcar representa la apertura de caminos, el dulce fluir de la vida, mientras que la canela es un imán natural para la abundancia, el dinero y la buena fortuna.

Probá con este ritual.
Realizar este ritual en Luna menguante es una manera poderosa de liberar lo viejo y crear espacio para que lo nuevo y positivo llegue a tu vida. Para hacerlo, buscá un plato resistente y colocá unos pedacitos de algodón como base. Sobre ellos, agregá la mayor cantidad posible de cáscaras de ajo. Luego, espolvoreá con azúcar para atraer dulzura y apertura en tus caminos, y sumá un poco de canela para llamar a la abundancia.

Abre tus caminos.
Por último, rociá con un chorrito de alcohol y encendé el fuego con mucho cuidado. Dejá que el humo actúe como un sahumerio, comenzando desde el interior de tu casa hacia la puerta de entrada, siempre en dirección hacia afuera. Mientras sahumás, visualizá cómo las malas energías se disuelven y se despejan los caminos que estaban trabados.
Podés repetir una frase de intención como: “Limpio mi hogar, mi mente y mi energía. Abro mis caminos a la abundancia y al bienestar.” Este acto simbólico ayuda a enfocar tu mente en lo que deseás atraer y, al mismo tiempo, crea un ambiente vibracional propicio para la renovación y el crecimiento.

Atrae abundancia.
Es importante realizar este ritual en un momento de calma, sin interrupciones y con intención clara. Lo ideal es hacerlo durante la noche de Luna menguante, pero si no es posible, podés aprovechar cualquier día dentro de esta fase lunar. Abrí ventanas o puertas para que el humo y la energía se liberen, y ventilá bien el espacio una vez finalizado.