El navy —también conocido como estilo marinero— vuelve a escena y lo hace con esa mezcla irresistible de clasicismo y modernidad que lo convierte en una apuesta infalible.
Esta estética de moda se caracteriza por prendas que remiten al universo náutico. El estilo navy sí o sí lleva en el diseño rayas horizontales, azules profundos, blancos rotundos, detalles dorados, botones metálicos, chaquetas estructuradas y pantalones anchos.

Llevá el estilo marinero con tonos claros y pants anchos.
Pero no se queda en lo literal, es decir el navy actualiza el imaginario clásico con guiños urbanos, géneros más suaves y cortes relajados para lucir con un giro sofisticado, relajado y atemporal.

El navy se adapta.
Cómo llevar el navy con tu sello personal
Vestite en clave navy, de día con una remera rayada, jeans de pierna ancha y mocasines masculinos.

El navy es una oda a lo clásico con espíritu moderno.
Si querés elevarlo, sumá un trench beige y unos aros dorados XL.

El azul marino nunca pasa de moda, se transforma.
Para un outfit de oficina, apostá por un pantalón palazzo azul marino con blazer cruzado blanco y blusa off-white: sobrio, elegante, moderno.

Rayas, botones son los básicos del navy.
Si hace frío jugá con capas: sweaters tejidos con cuello marinero, blazers de paño, bufandas de lana fina y botinetas de cuero liso.

Una remera rayada puede ser tu aliada más chic.
Los infaltables en este código trendy son una blusa rayada, un blazer estructurado azul o blanco, una falda midi en lino, mocasines o sandalias con tiras gruesas.

Peinados prolijos y maquillaje fresco para un look navy auténtico.
Los accesorios y el make up hacen al estilismo, sumá al outfit aros metálicos, y un peinado prolijo (puede ser una cola baja, ondas suaves o rodete pulido). En maquillaje, elegí la piel luminosa, labios rojos o nude, cejas marcadas.

Vestite con orden y frescura sin perder personalidad.
El navy no es solo una paleta cromática, es una actitud. Transmite orden, frescura y confianza. Es perfecto para quienes disfrutan del minimalismo con un toque de distinción. Evitá recargar: este estilo funciona mejor cuando se lo mantiene limpio y con foco en los cortes.