La tercera temporada de “El juego del calamar” se estrenó el pasado 27 de junio por Netflix y ya generó un gran impacto a nivel global. Debutó en el primer lugar del listado mundial de la plataforma y así reafirmó su posición como una de las series coreanas más atractivas de los últimos años.
El estreno provocó el colapso temporal de los servidores de Netflix a nivel mundial y a tan solo un día del estreno. No obstante, hay muchos otros thrillers del grande del streaming que son también imperdibles, como “Connection”, una ficción que se estrenó en el año 2024 con 16 episodios que dejó en vilo a los fans.

"Connection" se estrenó en mayo de 2024. Fuente: (X)
La serie coreana de Netflix que puede escalar posiciones y superar a “El juego del calamar”
“Connection” gira en torno a un detective estrella conocido por su ética intachable, su inteligencia y su compromiso en contra de la corrupción. De nombre Jang Jae-kyung, su reputación como un profesional honesto y honrado lo convierte en una figura respetada dentro de la fuerza. Pero todo cambia cuando su vida da un vuelco inesperado y esto es lo que hace a esta historia una de las series coreanas más atractivas del momento.

La serie coreana está protagonizada por Ji Sung, Jeon Mi-do, Kwon Yul y Kim Kyung-nam. Fuente: (Instagram)
El protagonista es privado de la libertad y obligado a consumir una sustancia desconocida que lo deja atrapado en una red de corrupción, manipulación y adicciones. A lo largo de la trama, todo se complica aún más cuando aparece el cuerpo de un amigo del secundario que le deja una fastuosa herencia inesperada.
Tras lo ocurrido, se sumerge en una investigación de índole personal que lo lleva a enfrentarse a verdades ocultas sobre su pasado, así como también a conocer el mundo de puja de poderes que mueve el narcotráfico.

Con el guion de Lee Hyun fue dirigida por Kim Moon-gyo. Fuente: (Instagram)
“Connection” es otra de las series coreanas que explora con una narrativa oscura y tensa temas como la fragilidad del sistema, el costo emocional por pelear por la justicia, la línea fina entre víctimas y victimarios en un contexto dominado solamente por los intereses turbios de unos pocos.