¿Querés una piel suave, hidratada y libre de químicos agresivos? Preparar tu propia crema corporal en casa es más fácil de lo que pensás. Con solo tres ingredientes naturales, podés lograr un producto nutritivo, efectivo y apto para todo tipo de piel. Además de ser una alternativa económica, esta receta casera te permite personalizar la fórmula a tu gusto, con fragancias suaves y sin aditivos innecesarios.
El secreto está en combinar mantecas y aceites que, al fusionarse, crean una textura cremosa, nutritiva y fácil de aplicar. Esta crema es ideal para pieles secas o sensibles, y también perfecta para usar después del baño, cuando la piel está más receptiva a la hidratación. Si buscás un mimo natural y sin gastar de más, esta opción es ideal para vos.

Mirá esta crema.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta crema corporal casera son los siguientes:
50 gramos de manteca de karité
25 gramos de aceite de coco
25 gramos de aceite de almendras
Opcionales:
1 gramo de vitamina E (ayuda a conservar la crema por más tiempo y aporta propiedades antioxidantes)
0,5 gramos de aceite esencial a elección (lavanda, naranja, menta, entre otros)

Se hace en casa.
Primero, colocá la manteca de karité en un bowl resistente al calor y derretí a baño maría. Una vez que esté completamente líquida, incorporá el aceite de coco y el aceite de almendras, mezclando bien hasta que todo quede integrado.
Si vas a agregar vitamina E y aceite esencial, este es el momento: esperá a que la mezcla baje un poco su temperatura para que los ingredientes no pierdan sus propiedades, y mezclá suavemente. Luego, llevá la preparación a la heladera durante unos 20 a 30 minutos, hasta que comience a solidificarse, pero sin llegar a endurecerse del todo.

Con ingredientes naturales.
Luego, batí la mezcla (con batidora o manualmente) hasta que tome una textura cremosa tipo mousse. Guardala en un frasco limpio y seco, preferentemente de vidrio con tapa. Conservá en un lugar fresco y usala dentro de los 2 a 3 meses.
Esta crema corporal casera es un verdadero aliado para el cuidado diario. No solo hidrata profundamente, sino que también deja la piel suave, luminosa y con un aroma delicioso si le agregás aceites esenciales. Una vez que la pruebes, no vas a querer volver a las cremas industriales.