En esta época de mucho frío, algunas especies en el mundo de las plantas se destacan y se vuelven indispensables en esta temporada, como ser las orquídeas. Éstas son flores de invierno súper elegantes, aunque son muy delicadas, sí son muy fáciles de cuidar y mantener. La especie es exótica, muy resistente, pero lo cierto es que es necesario cuidarlas muy bien.
Las orquídeas suelen cultivarse en el exterior, pero si las cuidás muy bien, se adaptan muy bien a lo interior. Lo que sí necesitan es luz y las podes ubicar en una cocina, comedor o baño tranquilamente.
Trucos para el abono

Agua de arroz fermentada.
Si en este invierno vos notas que las orquídeas están perdiendo algo de fuerza o no están floreciendo como antes, es posible armar un abono casero con ingredientes muy caseros que tenes en tu casa y además, vas a resolverlo en poco tiempo. De esta manera vas a tener un fertilizante natural, económico y súper efectivo.
Agua de arroz fermentada
El arroz lo que hace es aportar almidón, minerales y vitamina B, y resulta ideal para revitalizar raíces. Lo primero es lavar media taza de arroz y dejalo en remojo por una hora. Colar el agua del arroz y guardala en un frasco con tapa. Dejá fermentar en un lugar oscuro por unos 7 días, luego regá con esta mezcla cada 14 días siempre evitando el exceso de humedad.

Cáscara de banana fermentada.

Las orquídeas son de las plantas más bellas.
Cáscara de banana fermentada
La banana es rica en potasio, calcio y fósforo, nutrientes muy claves para estimular la floración. Lo primero es colocar las cáscaras de 2 bananas en un litro de agua, dejá reposar por 48 horas. Luego, colá el líquido y diluí en 4 partes de agua. Usá ésta agua para regar tus orquídeas cada 10 días. Podes secar las cáscaras de banana al sol, las triturás y espolvoreas en el sustrato. Ponete manos a la obra con estas recetas bien caseras porque verás grandes resultados.