¿Te pasa que sentís que todos los abrigos de invierno tienden a ser pesados, rectos o demasiado oversize? Si buscás algo que te marque la cintura sin perder elegancia, es hora de volver a mirar al peplum.
Este abrigo estructurado, que tuvo su boom hace una década, regresa con un refresh sutil y moderno: menos rigidez, más movimiento y nuevas combinaciones que hacen de esta prenda con detalle en una pieza clave del guardarropas invernal.

Contraste entre lo clásico y lo audaz.
Cómo llevar la chaqueta peplum en un estilismo actual y funcional
El abrigo peplum tiene ese poder que pocas prendas logran: define la figura sin oprimir y suma un toque sofisticado sin caer en lo formal. La ves y sabés que hay algo especial. Esta temporada, se presenta en géneros nobles como la gabardina, el paño italiano y la lana fría.

El abrigo peplum vuelve con fuerza y elegancia a marcar silueta este invierno.
Este ítem de moda también se ve en versiones monocromo que se adaptan tanto al día como a la noche. Si encontrás una en tonos neutros como camel, gris plomo o negro noche, no lo dudes: comprala.

El peplum equilibra estructura y feminidad en un solo gesto.
También se la ve en oxblood, azul petróleo y verde seco, tonos que elevan cualquier estilismo de oficina o evento nocturno.

Una prenda que enmarca la cintura y redefine el estilo sin esfuerzo.
Combiná tu abrigo peplum con pantalones sastreros al tobillo, jeans de tiro alto o polleras midi que acompañen la estructura. Si querés un toque trendy, sumá botas de caña media o stilettos cerrados, y evitá recargar el look: este abrigo habla por sí solo.

Está muy en sintonía con lo que hoy vibra en el street style.
En cuanto al make up, apuntá a una piel luminosa, labios en tonos terracota o nude y delineado sutil.

Elegí un abrigo que te represente, que marque tu estilo y que te acompañe.
Para el pelo, lo ideal es un recogido pulido o suelto con ondas suaves que no compitan con la silueta protagonista.
Accesorios: pocos, pero con presencia. Anteojos de sol rectangulares, un reloj clásico o una mini cartera rígida son aliados ideales.

Una de las mejores cosas del abrigo peplum es su versatilidad.
Si tenés una jornada laboral intensa, combinalo con una blusa de seda y pantalones de corte recto. Vas a sentirte elegante sin rigidez.

Podés optar por una prenda peplum.
Para un almuerzo de fin de semana, animate a llevarlo con jeans wide leg y botines texanos: contraste que suma personalidad.

Usala como prenda única abotonada.
La chaqueta peplum transmite elegancia con actitud. No grita, no compite: enmarca, acompaña y estiliza. Es una prenda que se adapta a cuerpos reales, que resalta la cintura sin obligarte a encajar en moldes. Si hay algo que está de moda hoy, es vestir con conciencia de forma, pero también de fondo.