¿Tenés un bol de vidrio que ya no usás o te parece demasiado simple? Con la técnica del decoupage invertido, podés transformarlo en una pieza decorativa única, perfecta para usar como caramelera, centro de mesa o regalo personalizado. Esta técnica, además de ser fácil y económica, permite aplicar diseños desde el interior del vidrio, logrando un acabado brillante y profesional por fuera.
Lo mejor es que no necesitás ser experta en manualidades ni invertir en materiales costosos. Con solo un poco de cola vinílica, servilletas estampadas y paciencia, podés renovar por completo ese objeto que parecía destinado al fondo de la alacena. Ideal para mantenerse entretenido en estas vacaciones de invierno.

Probá con este diseño. Fuente: (Instagram: @eqartistica)
Los elementos que vas a necesitar para hacer esta idea de reciclaje con un bol de vidrio son los siguientes:
Bol redondeado
Servilletas de decoupage
Pinceles
Barniz vitrificable
Pintura a la tiza blanca
Tapa de telgopor
Manija
Paso a paso:

Colocá el diseño. Fuente: (Instagram: @eqartistica)
Lo primero que vas a hacer es recortar las servilletas que vas a usar para tu bol. En este caso vas a adherirlas con barniz vitrificable para que se peguen mejor al vidrio. Tené mucho cuidado de que no se arruguen tanto, podés usar mejor un pincel fino para eso.

Rellená con pintura a la tiza. Fuente: (Instagram: @eqartistica)
A los detalles y el interior lo vas a pintar con pintura a la tiza de tono blanco o muy claro para darle un mejor efecto y que no se note tanto la transparencia del vidrio.

Agregá la tapa. Fuente: (Instagram: @eqartistica)
Para hacer una tapa a tu caramelera podés usar una tapa de telgopor a la que vas a darle también una mano de pintura y le vas a agregar una manija. Así te queda un objeto nuevo y de completa decoración.