Si buscás un plato que sea rápido, delicioso y que siempre guste a todos, esta tarta de jamón y queso es la opción perfecta. Con ingredientes simples y un procedimiento sencillo, vas a lograr una combinación irresistible de quesos fundidos, jamón tierno y una base crujiente que hará que todos pidan una segunda porción. Se trata de una receta, ideal para el almuerzo, la merienda o incluso para sorprender a los invitados.
Ingredientes (para 1 tarta)
Para la preparación de este plato salado necesitarás:
1 tapa de pascualina (del supermercado o la panadería), la base crujiente que sostiene todos los sabores
300 g de queso mozzarella rallado, fundente y suave, que se mezcla perfectamente con el jamón
350 g de jamón cocido cortado en cubos, aportando jugosidad y sabor
100 g de queso rallado tipo parmesano, reggianito o similar, para un toque dorado y aromático
Pizca de nuez moscada, que potencia los aromas y le da carácter al relleno
2 huevos, para dar cremosidad y cohesión al relleno
1 cucharada de harina de maíz, que asegura que la preparación quede firme y deliciosa
Preparación
1. Preparar la base:
Colocá la tapa de pascualina en un molde para tarta y llevála al horno a 180 °C hasta que la base comience a dorarse ligeramente. Esto asegurará que la receta quede firme y crujiente, lista para recibir el relleno. Retirá del horno y reservá mientras preparás el resto.

La tapa de pascualina dorada es la base perfecta para nuestra tarta de jamón y queso. Fuente: (Pinterest)
2. Mezclar el relleno:
En un bowl amplio, combiná el jamón en cubos, el queso mozzarella rallado, los huevos y la pizca de nuez moscada. Batí hasta obtener una mezcla uniforme y cremosa, que será la base de sabor de tu tarta.
3. Integrar la harina:
Agregá la cucharada de harina de maíz y mezclá bien para lograr una preparación homogénea y ligeramente más firme, ideal para que el relleno se mantenga compacto al hornearse.

Mezcla de mozzarella, jamón y huevo, lista para hornear y fundirse en cada bocado. Fuente: (Pinterest)
4. Montar la tarta:
Volcá el relleno sobre la base de pascualina ya dorada. Distribuí de manera uniforme y espolvoreá por encima el queso rallado duro elegido, que aportará un toque dorado y un aroma irresistible al hornearse.
5. Hornear:
Llevá nuevamente la tarta al horno hasta que los huevos estén completamente cocidos y los quesos se fundan, formando una cobertura dorada y tentadora.
6. Servir:
Dejá reposar unos minutos antes de cortar. Podés presentarla acompañada de una ensalada fresca o unas hojas verdes para darle color y frescura. Esta tarta se disfruta tanto caliente como tibia.
Tips y sugerencias
Variaciones: reemplazá el jamón por pollo cocido o incluso una versión vegetariana con espinaca y champiñones.
Conservación: guardá la tarta en la heladera hasta 2 días; para recalentar, un toque de horno mantiene la base crujiente.
Toque gourmet: espolvoreá un poquito de pimienta negra recién molida o unas hierbas frescas sobre la superficie antes de servir, para potenciar los aromas de este plato.

Tarta dorada y lista para disfrutar, con un aroma irresistible. Ideal para servir caliente. Fuente: (Pinterest)
Con esta receta, vas a conseguir una tarta sencilla, sabrosa y elegante, perfecta para cualquier ocasión y lista en menos de una hora.