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JARDINERÍA

Menos es más: el error que estás cometiendo con tus plantas y por el cual se te secan y mueren

Con este consejo de jardinería ni vas a fallar más en el intento y tus plantas estarán rozagantes.

Luciana Richard
Luciana Richard
Planta y abono. Fuente: (Instagram)
Planta y abono. Fuente: (Instagram)

Muchas personas creen que entre más cuidado y atención se les dé a las plantas, mejor crecerán, pero este no siempre es el caso. El error más común que comete la gente con sus vegetales y ornamentales es abusar de los nutrientes, ya que piensan que así favorecerán su desarrollo. Las especies requieren un equilibrio entre tierra fértil, agua suficiente y la cantidad justa de elementos que fortalezcan su crecimiento, sin excederse.

El abono es fundamental para que los ejemplares se mantengan saludables. Puede ser de origen orgánico, como compost, estiércol o humus de lombriz, o químico, rico en nitrógeno, fósforo y potasio. Estos nutrientes son esenciales para que el sustrato mantenga su calidad y las plantas logren un crecimiento vigoroso, con hojas verdes, flores abundantes y frutos bien desarrollados. Un aporte adecuado transforma el suelo en un entorno fértil y capaz de retener agua, lo que garantiza que las raíces absorban lo necesario.

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El compost es muy utilizado para abonar.

No obstante, dar demasiado fertilizante provoca efectos contrarios. Las hojas pueden marchitarse, amarillearse o desarrollar manchas, mientras que el crecimiento general de las plantas se debilita. Incluso los frutos o flores pueden aparecer escasos o deformes. La concentración excesiva de nutrientes y sales puede extraer agua de las raíces y dañar tanto el follaje como el sistema radicular, lo cual termina en algunos casos con la muerte del cultivo.

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Evitá dañar tus plantas por abonar de más.

Para evitar este tipo de problemas, conviene conocer bien las necesidades de cada especie y aplicar los nutrientes con moderación. A continuación, vas a encontrar algunas recomendaciones para tener en cuenta al momento de abonar, para que tus plantas siempre estén saludables y no falles en el intento.

 

Consejos para abonar correctamente

Abonar es un paso importante en el cuidado de las plantas, aunque no siempre es obligatorio. Muchas especies de interior o de bajo mantenimiento pueden prosperar sin fertilizantes, siempre que cuenten con un sustrato de calidad y sean trasplantadas periódicamente. Si decidís aplicar nutrientes, hacelo con cuidado, informate, consultá con especialistas. La paciencia es clave, y seguir las dosis y la frecuencia recomendadas evita dañar el crecimiento de tu vegetación. Más fertilizante no significa más desarrollo; al contrario, el exceso puede debilitar a los ejemplares y afectar su salud.

La mejor época para aplicar abono es durante la primavera y verano, cuando la mayoría de los ejemplares están en su fase activa de crecimiento. Durante otoño e invierno, las especies suelen estar en reposo, y añadir nutrientes en esos meses podría perjudicarlas. Si tenés dudas sobre la cantidad adecuada, empezá con la mitad de la dosis indicada. Es preferible aplicar menos que excederse y generar problemas en tus cultivos.

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Además, es recomendable alternar abonos orgánicos e inorgánicos según el tipo de suelo y el ciclo de crecimiento de las plantas.

Optá por abonos orgánicos, como humus de lombriz o guano, que aportan los nutrientes de manera natural y progresiva. Después de aplicar el fertilizante, no te olvides de regar los brotes y arbustos; esto ayuda a que el sustrato distribuya los nutrientes uniformemente y evita la acumulación de sales cerca de las raíces. Con estos cuidados, tus ejemplares podrán crecer fuertes y saludables sin riesgos innecesarios.