¿Pensás que es el momento oportuno para transformar cualquier rincón aburrido de tu casa en un espacio con mucha personalidad, sin necesidad de grandes reformas ni gastar mucho dinero en objetos de diseño interior? Hoy te enseñamos cómo tus estanterías pueden ser las mejores aliadas para una decoración cálida, práctica y funcional.
Las estanterías que usás para decorar tus espacios pueden marcar un estilo y darle un toque moderno y con mucha onda a ese rincón aburrido, aplicando la práctica del menos es más. Prestá atención a estos puntos clave para transformar la decoración de tu casa y reflejar tu esencia gracias a estos muebles que te permiten combinar libros, plantas, objetos decorativos y hasta luces.

Tené en cuenta que la estantería debe verse bonita y no recargada de objetos innecesarios en decoración. Fuente: (Instagram)
Decoración con estanterías
Para transformar la decoración de los rincones aburridos de tu casa, tenés que saber que las estanterías no son solo para guardar cosas, sino que decoran los espacios con objetos que reflejan tu personalidad y dicen algo. Ya sea con libros, fotos o hasta con plantas, podés suavizar los ambientes. El secreto está en combinar alturas y texturas. Además, para conseguir un efecto visual positivo, es importante agrupar elementos en números impares.

La clave está en decorar sin perder la funcionalidad. Fuente: (X)
Para sacar provecho a las estanterías que usás para decorar, utilizá piezas grandes para dar presencia. También evitá que los objetos decorativos sean simétricos, ya que solo logran un efecto visual muy estructurado, cuando lo que buscás es que el interiorismo se vea lo más natural posible y, sobre todo, con tu impronta. Si tenés estanterías empotradas, lo mejor será darles vida con libros apilados, objetos antiguos y, por supuesto, arte.

Combiná cuadros, fotografías y plantas para darle el toque especial. Fuente: (Instagram)
El color también ayuda mucho a transformar la decoración de los rincones aburridos. Podés agrupar por tonos parecidos o elegir uno que resalte. Por ejemplo, si tu estantería tiene fondo, pintalo de un color llamativo para que los objetos se luzcan más.
Es importante observar bien el espacio, imaginar qué te gustaría que transmita y empezar colocando los objetos más grandes, como libros o cuadros. Después podés ir agregando detalles más sencillos. La clave está en que ese rincón refleje quién sos.