Las nuevas tendencias europeas lo confirman: las piezas heredadas no solo tienen valor sentimental, sino también estético, convirtiéndose en focos de estilo y decoración cuando se las integra con criterio y audacia.
Hoy, la decoración abraza lo antiguo con mirada contemporánea. Jarrones botánicos de vidrio reciclado, botellas ornamentales rescatadas de mercados de pulgas o modelos soliflor- propios del minimalismo japonés o el diseño escandinavo- se suman a la escena con una fuerza inesperada.
El diseño de interiores se vuelve personal: ya no se trata de copiar estéticas extranjeras, sino de integrarlas con alma criolla. Y ahí entran tres estilos de jarrones que, según cómo los combines, pueden transformar cualquier ambiente sin perder ese toque de melancolía chic que tanto nos identifica.
Jarrones botánicos y botellas recicladas (vintage europeo)

Jarrones botánicos y botellas recicladas. Fuente: (Instagram)
Son piezas con textura: vidrio soplado, tonalidades verdes o ambarinas, formas orgánicas.
Se lucen con ramas secas, flores silvestres o simplemente vacíos, como esculturas.
Aportan calidez y se integran perfecto con mantas tejidas y cerámicas artesanales.
Jarrones soliflor (estilo escandinavo o japonés minimalista)

Jarrones soliflor. Fuente: (Instagram)
Suelen ser altos, delgados, en cerámica blanca o vidrio traslúcido.
Protagonizan la escena con una única flor o tallo (¡un jazmín de Tucumán sería perfecto!).
Se acomodan en mesitas, estantes flotantes o bandejas de desayuno con sutileza.
Jarrones pedestal (diseño moderno, con carácter)

Jarrones pedestal. Fuente: (Instagram)
Estilo contemporáneo, formas geométricas y color vibrante.
Sirve para romper la monotonía de un espacio demasiado neutro.
Se luce solo, con libros de arte alrededor o sobre una mesa de vidrio.