Las cejas laminadas son un tratamiento que alisa y fija el vello en una dirección determinada, creando un efecto lifting que abre la mirada y da sensación de densidad.
Este tratamiento de belleza se recomienda para todo tipo de cejas, especialmente para las que tienen vellos rebeldes, espacios vacíos o forma irregular. El principal objetivo de las cejas laminadas es un look natural pero prolijo, como si cada pelo estuviera perfectamente colocado.

Naturalidad con efecto lifting.
Antes de la moda de las cejas laminadas, la rutina se centraba en depilarlas, rellenarlas con lápiz o polvo y aplicar gel transparente para mantenerlas en su lugar. Hoy, la laminación permite un acabado más uniforme y duradero sin necesidad de tanta intervención diaria. Las cejas peinadas suelen durar entre 4 y 6 semanas según el tipo de piel y cuidado posterior.
Durante el embarazo o la lactancia, muchas prefieren evitar tratamientos químicos por precaución. En todos los casos, lo más seguro es consultar con un profesional antes de intentar la laminación, aunque sea en casa, y optar por geles o ceras específicos para cejas sensibles para reducir riesgos.

Cada vello en su lugar y mirada abierta.
Cómo lograr el efecto cejas laminadas en casa
Lavá tu rostro y desmaquillá las cejas, debés prepararlas. Usá un cepillo para peinar los vellos a contrapelo y hacia arriba.

Cepillá tus cejas hacia arriba antes de aplicar el gel.
Elegí un gel transparente o una cera específica para cejas laminadas. Distribuilo desde la raíz hasta la punta, siguiendo la dirección deseada.

Aplicá la cera de raíz a punta con movimientos suaves.
Moldeá los vellos con el cepillo, acomodá cada pelo para lograr la forma deseada. Podés usar cinta adhesiva especial o una plantilla para mantener la forma mientras seca.

Moldeá cada vello siguiendo la forma deseada.
Dejá secar unos minutos hasta que el producto se fije por completo.

Dejá secar y fijá para un acabado duradero.
Para los toques finales, retirá el exceso con el cepillo y definí la forma con corrector si querés un acabado más limpio.

Ideal para cejas rebeldes o irregulares.
Para no hacer mal tus cejas laminadas, no satures la ceja de producto, peiná siempre en la dirección natural del vello y evitá tocarla hasta que se seque.
Para mantener el lifting de cejas prolijo, cepillalas a diario, evitá frotarlas y aplicá gel transparente por la mañana y la noche.

Peiná, fijá y listo.
Si bien el tratamiento de las cejas laminadas está de moda, te recomendamos tener en cuenta que, si tenés piel sensible, dermatitis, rosácea, heridas, granitos o alguna infección en esa zona, evites la laminación, ya que los químicos del tratamiento pueden irritar o empeorar la piel.