¿Tenés cucharitas de plástico y una tapa de frasco dando vueltas en casa? En lugar de tirarlas, podés transformarlas en un objeto decorativo que no solo recicla materiales, sino que además aporta calidez y estilo a cualquier rincón. Con un poco de ingenio, estos elementos simples se convierten en la base de un proyecto luminoso, económico y muy original.
Esta idea es perfecta para quienes buscan darle un aire acogedor a su hogar sin gastar de más. La combinación de luz suave y diseño artesanal hace que se adapte tanto a una mesa de noche como a un espacio de relax en el living. Además, al estar hecho con materiales reciclados, es una propuesta sustentable que suma encanto y personalidad a tu decoración.

Queda bella. Fuente: (Instagram: @peri_azizov)
Los elementos que vas a necesitar para hacer esta idea de reciclaje con cucharitas de plástico son los siguientes:
1 tapa de frasco metálica o de vidrio
8 a 10 cucharitas de plástico (preferentemente plateadas o pintadas con spray metálico)
Pistola en coladora o silicona líquida
1 vela pequeña (puede ser de LED para mayor seguridad)
Paso a paso:

Preparar la base y armar la flor. Fuente: (Instagram: @peri_azizov)
Colocá la tapa de frasco limpia y seca sobre la mesa de trabajo. Esta será la base sobre la que irán pegadas las cucharitas, formando la estructura de tu porta velas. Pegá las cucharitas una al lado de la otra, con el mango hacia el centro de la tapa y la parte curva hacia afuera. De a poco, se va formando una figura similar a una flor. Presioná unos segundos cada pieza para asegurarte de que quede bien fija.

El toque final. Fuente: (Instagram: @peri_azizov)
Una vez completada la flor, colocá en el centro una pequeña vela. Podés usar una vela de LED para darle un aire más seguro y práctico. El reflejo del charol de las cucharitas multiplicará la luz, creando un efecto cálido y elegante.