La reciente decisión de la China Suárez de escolarizar a sus hijos en Turquía generó un nuevo capítulo en la ya compleja relación con su ex pareja, Benjamín Vicuña. El hecho, que salió a la luz a través de un posteo en redes sociales, desató una ola de reacciones tanto en el ámbito mediático como en el entorno familiar, especialmente por la forma en que Vicuña se enteró de la situación, al mismo tiempo que el resto del público.
La China Suárez compartió una imagen de sus tres hijos luciendo el uniforme de una institución educativa en Estambul, acompañada de un mensaje en el que celebraba su rápida adaptación a la nueva vida en Turquía. Este gesto, lejos de ser una simple postal familiar, encendió las alarmas en el entorno de Benjamín Vicuña, quien esperaba que sus hijos regresaran a Argentina ese mismo fin de semana. Según declaraciones de su abogado, Máximo Petrachi, el actor no fue informado previamente sobre la escolarización de los menores, a pesar de que existe un acuerdo contractual que establece que decisiones de este tipo deben tomarse de manera conjunta.

Esta es la imagen con la que Benjamín Vicuña se enteró de la decisión de la China Suárez.
La reacción de la ex pareja de la actriz fue inmediata y contundente. Aunque evitó manifestarse públicamente en términos agresivos, su entorno legal dejó claro que se está evaluando qué medidas tomar frente a lo que consideran una decisión unilateral por parte de Suárez. “Queremos que entiendan que con chicos chiquitos hay que consensuar. No podemos judicializarle la vida a la gente. Benjamín no quiere juicios, quiere que entre los abogados se llegue a un acuerdo. Solamente pedimos sentido común”, expresó Petrachi, reflejando el deseo del actor de resolver el conflicto sin recurrir a instancias judiciales.
Por su parte, la actual pareja de Mauro Icardi no tardó en responder. En una entrevista con Gustavo Méndez, la actriz se mostró desafiante ante las posibles acciones legales que podría iniciar Vicuña. “Ahora, Benjamín no se tiene que molestar porque sus hijos falten al colegio”, lanzó, en referencia a una situación previa en la que el actor había revocado el permiso de salida del país de los menores, argumentando que no quería que acumularan faltas escolares. Esta frase, cargada de ironía, dejó en evidencia el clima de tensión que persiste entre ambos. Eugenia también explicó los motivos detrás de su decisión de inscribir a los niños en una escuela turca. “Mis hijos viven conmigo la mayoría del tiempo, como siempre”, afirmó, y agregó que están “arreglando para que vean a su papá y pasen tiempo con él”. Esta declaración sugiere que, a pesar del conflicto, Suárez está dispuesta a facilitar el vínculo entre los niños y su padre, aunque las decisiones sobre su crianza no estén siendo tomadas en conjunto.
El trasfondo de esta disputa revela una dinámica familiar compleja, marcada por desacuerdos sobre la residencia, la escolarización y el contacto con los hermanos que los niños tienen por parte de Vicuña con Pampita. La mudanza a Turquía, donde la China Suárez reside junto a Mauro Icardi, fue un punto de quiebre en la relación parental, generando incertidumbre sobre el futuro de los menores y su vínculo con ambos progenitores. Además del aspecto legal, existe una dimensión emocional que no puede pasarse por alto. Según reveló Yanina Latorre, Vicuña siente un profundo temor de que sus hijos no regresen de Turquía, lo que añade una capa de angustia al conflicto. Esta preocupación, más allá de los trámites judiciales o acuerdos contractuales, refleja el dolor de un padre que se siente excluido de decisiones fundamentales en la vida de sus hijos.