El calorcito llega a nuestro país y nos invita a abrir las ventanas y salir al balcón con el mate en mano. En ese sentido, muchos empiezan a mirar con otros ojos ese pequeño espacio exterior que durante el invierno quedó medio olvidado. Y es ahí donde la decoración cobra, nuevamente, protagonismo.
La decoración, cuando se aplica con ingenio, puede transformar por completo un ambiente. En el caso de los balcones chicos, el desafío es aprovechar cada centímetro sin sobrecargar. Por eso, cada elemento elegido debe cumplir una función clara, sumar estilo y adaptarse al ritmo cotidiano.
Palets de madera reutilizados

Palets de madera reutilizados. Fuente: (Instagram).
Son un clásico del reciclaje urbano. Apilados como base de sillones o usados como respaldo, los palets aportan calidez y un aire rústico que se adapta muy bien a balcones pequeños. Con un par de almohadones encima, ya tenés un living al aire libre.
Piso con alfombra vinílica

Piso con alfombra vinílica. Fuente: (Instagram).
Ideal para cubrir superficies frías o desgastadas, las alfombras vinílicas son resistentes, fáciles de limpiar y vienen en diseños que imitan madera, cerámica o patrones geométricos. Le dan un toque decorativo sin necesidad de obras.
Cajones de madera para aprovechar el espacio vertical

Cajones de madera para aprovechar el espacio vertical. Fuente: (Instagram).
Apilados o colgados en la pared, los cajones permiten organizar macetas, libros o elementos decorativos. Además, suman textura y pueden pintarse para combinar con el resto del mobiliario.
Baranda multifunción

Baranda multifunción. Fuente: (Instagram).
Convertir la baranda en un soporte para mesas plegables, estantes o jardineras es una forma inteligente de ganar superficie útil sin invadir el espacio. Es ideal para desayunar al sol o armar un mini huerto urbano.