La lavanda es una de las plantas más versátiles y apreciadas en los jardines, no solo por su belleza y su aroma inconfundible, sino también por las múltiples formas en las que puede aprovecharse. Si tenés algunas en tu casa, seguramente ya disfrutás de sus flores lilas y de su fragancia relajante cada vez que florece. Pero lo que quizás no sabías es que también podés transformarla en prácticos y decorativos perfumeros caseros.
Estos pequeños saquitos aromáticos son ideales para colocar en el ropero, mantener la ropa con un olor fresco y agradable, e incluso para regalar como un detalle original y hecho a mano. Prepararlos es sencillo, económico y una manera perfecta de darle una segunda vida a las flores secas de tu lavanda. Además, te aseguran tener siempre a mano un toque natural de frescura en tu hogar.

Mirá esta idea. Fuente: (Instagram: @lavandaslasalhucemas)
Los elementos que vas a necesitar para hacer esta idea práctica con lavanda son los siguientes:
Ramilletes de lavanda seca
Tamiz o colador grande
Papel manteca o sobres triangulares (también sirven tul/organza)
Cucharita
Perforadora
Cinta o cordón fino
(Opcional) 2–3 gotas de aceite esencial de lavanda.
Paso a paso:

Desgraná. Fuente: (Instagram: @lavandaslasalhucemas)
Desgraná la lavanda. Colocá un ramillete de lavanda bien seco sobre un tamiz o colador grande. Con la mano, frotá suavemente las flores contra la malla para que los capullos secos se desprendan. Retirá los tallos.

Retirá. Fuente: (Instagram: @lavandaslasalhucemas)
Tamizá y reuní las flores. Levantá el tamiz y volcá los capullos limpios sobre una superficie forrada con papel. Así separás restos de tallo u hojas y te quedás solo con las flores aromáticas.

Rellená. Fuente: (Instagram: @lavandaslasalhucemas)
Prepará los sobres o saquitos. Si usás sobres triangulares de papel manteca o bolsas de organza, tenelos listos y abiertos. Tip: si querés un aroma más intenso, mezclá las flores con 2–3 gotas de aceite esencial y dejá que se absorban 10 minutos. Rellená con la medida justa. Con una cucharita, cargá cada sobre con 1–2 cucharadas de lavanda. Que quede llenito, pero no a presión, así el perfume circula y el sobre no se deforma.

Quedan hermosas. Fuente: (Instagram: @lavandaslasalhucemas)
Cerrá y perforá. Sellá el borde (si es papel manteca, podés doblar y pegar con una gotita de pegamento en barra). Hacé un pequeño orificio con la perforadora en la esquina superior. Enhebrá una cinta fina por el orificio y hacé un nudito o moñito para colgar. Si el sobre va suelto en cajones, podés omitir la cinta.