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Belleza heredada: así está hoy Francesca, la hija modelo de Andrea Bursten

La joven mantiene un bajo perfil mientras busca construir su propio camino en el mundo de la moda.

Luciana Richard
Luciana Richard
Andrea Bursten. Fuente: (Instagram)
Andrea Bursten. Fuente: (Instagram)

Andrea Bursten fue una de las modelos más destacadas de los años noventa. Con el tiempo, dejó atrás la pasarela para enfocarse en otros proyectos y hoy es una reconocida empresaria gastronómica al frente de varios restaurantes. La vida no siempre fue fácil para la exmodelo, es que en 2013 perdió a su esposo, Federico Rivero, y debió salir adelante sola con sus dos hijos, Francesca y Stefano. A sus 51 años, asegura estar en una gran etapa, tanto en lo personal como en lo profesional.

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Andrea junto a su familia, años atrás.

El año pasado, en una entrevista con La Nación, Andrea Bursten se refirió al presente de sus hijos: “Francesca tiene 22 y estudia interiorismo. Cada tanto modela o hace algo vinculado a la moda porque también trabaja en la agencia de Lorena Ceriscioli. Le gusta ganar su dinero y es absolutamente hermosa por donde la mires. Pero está más abocada a la facultad, que pronto termina. Fefo (Stefano) tiene 19 y cursa Administración de Empresas”. Hoy, la hija de la empresaria está próxima a concluir sus estudios universitarios y busca comenzar su propio camino como diseñadora de interiores, aunque mantiene algunos trabajos relacionados con la moda.

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Los hijos de la exmodelo viven con ella.

Francesca Rivero debutó como modelo en el Bafweek a los 21 años y, si bien no se considera la heredera de Andrea Bursten, encontró en esa experiencia un hobby entretenido. Recién en 2023 aceptó trabajar en la agencia de Ceriscioli, amiga cercana de su madre, aunque en varias ocasiones dejó en claro que lo suyo pasa más por el diseño y la creación de muebles. De todas formas, en redes sociales comparte parte de su trabajo y sus seguidores suelen destacar el parecido físico con la exmodelo. La joven, si bien cree que tiene una gran similitud con su madre, en algunos reportajes aseguró haber heredado la perseverancia y la fuerza de voluntad de su papá, a quien recuerda con un tatuaje en su honor.

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Francesa en una campaña que hizo años atrás.

Francesca recordó cómo vivió la pérdida de su padre, hace ya más de una década, y los difíciles momentos que atravesó junto a su familia: “Mi mamá fue fundamental para transitar ese duelo de la mejor manera y no sufrir bajones”, sostuvo. Por su parte, Andrea reflexionó sobre esa etapa: “La verdad es que (mis hijos) me salieron bien porque son excelentes personas. Son educados, estudiosos... Yo estoy orgullosa. Ellos no tuvieron una niñez fácil con todo lo que sucedió. Pero, con muchísima voluntad, pudimos salir adelante”.

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Madre e hija son muy unidas.

 

La confesión de Andrea Bursten

En una entrevista con “Ellas by GWM”, Andrea Bursten habló sobre cómo vivió la enfermedad y el fallecimiento de su marido, Federico Rivero, y cómo logró salir adelante frente a uno de los momentos más difíciles de su vida. Ante la consulta sobre en qué se refugió para transitar el duelo, la exmodelo confesó: “Tiempo y amor. El amor de mis hijos, de mi familia, de mis amigos, que son familia para mí, me ayudaron. Después, obviamente, el tema de una pareja también. Yo tenía mucho miedo de no volver a enamorarme. Tenía 40 años cuando enviudé. Tenía pánico de no volver a sentir amor nunca más por un hombre. Y cuando me enamoré, también fue como un alivio. Dije: ‘Bueno, pude’. Y sin culpa ni nada de todo eso”.

Rincon de los sauces

Este año cumple 52 y se encuentra en un gran momento.

Además, la empresaria reflexionó sobre cómo pudo seguir con su vida: “La vida es de los vivos y continúa. Y es necesario que la vida continúe, porque si no te quedás en un lugar… Primero que soy un ejemplo para mis hijos. ¿Qué iba a hacer? ¿Quedarme tirada en la cama llorando toda la vida? No ayudaba a nadie: ni a mí, ni a ellos”. Y aseguró: “Igualmente, no tengo esa personalidad. Soy como: ‘¡Vamos! Hay que hacer, hay que moverse, hay que seguir’. A veces, esa actitud fue medio ficticia en algún momento o como obligada. Pero bueno, sentí que no me quedaba”.