El universo de las plantas siempre está plagado de ejemplares que cuentan con características muy particulares y, claro está, los hacen únicos, llamativos y perfectos para sumar a nuestro hogar, ya sea que se trate de ejemplares de interior o de exterior.
En este mismo sentido, podemos sumar varias plantas más a nuestro patio o jardín de diversas maneras, pero, sin duda alguna, a la hora de tener más ejemplares de una especie en particular, podemos optar por acudir a diversos métodos de reproducción.
Es por esta misma razón que aquí queremos compartirte todos los secretos para que logres reproducir una o más de las 3 plantas que te señalamos, y que incluso probablemente alguna de ellas ya esté presente en tu hogar.
Ficus benjamina
En primer lugar, tenemos a la Ficus benjamina, un precioso ejemplar que posee hojas perennes colgantes y sumamente brillantes, y que puede adquirir gran altura, aunque también se la coloca como planta de interior para un crecimiento más moderado.

La planta Ficus benjamina es muy fácil de reproducir. Fuente: (Pinterest)
Para reproducir esta planta, lo que debe hacerse es aplicar un corte en una de sus ramas (con algunas hojas también, pero eliminando las inferiores), y sumergirla luego en agua, de modo tal que puedas limpiar residuos y mejorar también la absorción. Colocala luego en un sustrato húmedo apropiado.
Zamioculca
La segunda opción que te traemos aquí se la conoce como “Zamioculca”. Se trata de una planta de tipo suculenta que cuenta con hojas brillantes de un color verde oscuro y coriáceas.

Para reproducir este ejemplar deberás tener mucha paciencia. Fuente: (Pinterest)
Para reproducir este ejemplar, lo que tendrás que hacer es seleccionar algunos esquejes de hojas, cortando aquellas que estén más saludables. Será necesario aguardar a que se seque un poco, para finalmente colocarla en un sustrato bien drenado y suelto o, por el contrario, en un recipiente con agua.
Rosas
Finalmente, en tercer y último lugar nos encontramos con una planta que nos brinda las flores predilectas de muchísimas personas: nos referimos aquí nada más y nada menos que a las rosas, las cuales pueden ser de diversas tonalidades, siendo la roja una de las más elegidas, y que cuenta con tallos espinosos y pétalos aterciopelados.

También podés reproducir tus rosas en simples pasos. Fuente: (Pinterest)
Para llevar a cabo una reproducción exitosa de estas plantas, lo que debe hacerse es cortar un tallo sano de la misma, con una medida aproximada de entre 15 y 20 centímetros y eliminando sus hojas inferiores. Es importante que tenga al menos dos o tres yemas, sitio donde brotan sus hojas. El corte debe aplicarse a 45 grados, y luego de su limpieza, tendrá que colocarse en un sustrato para enraizar, como puede ser de turba y perlita, y colocado a la mitad de su longitud.