Decorar el hogar no siempre implica grandes gastos ni inversiones. Muchas veces, con objetos simples que solemos acumular sin saber qué hacer con ellos, podemos crear accesorios prácticos y con estilo. Ese es el caso de los corchos: pequeños, versátiles y fáciles de trabajar, que se convierten en la base perfecta para un proyecto de manualidades lleno de creatividad y encanto.
Si tenés guardados algunos corchos de vino, en lugar de desecharlos, podés darles una segunda vida transformándolos en un sujetacortinas original y elegante. Además de ser una opción económica, es una manera de sumar un toque chic y personalizado a cualquier ambiente, demostrando que con un poco de ingenio se pueden lograr detalles decorativos únicos y funcionales.

Corchos reciclados. Fuente: (Instagram: @virbrambilla)
Los elementos que vas a necesitar para hacer esta idea de reciclaje con corchos son los siguientes:
Corchos
Cutter
Agua y olla para hervir
Palo de amasar
Cordón rústico.
Paso a paso:

Cortá los corchos. Fuente: (Instagram: @virbrambilla)
Lo primero que vas a hacer es cortar en una especie de láminas los corchos con ayuda del cutter.

Hervilos. Fuente: (Instagram: @virbrambilla)
El segundo paso es ponerlos a hervir por unos 5 minutos. Apagá después el fuego, pero dejalos dentro del agua caliente.

Amasá. Fuente: (Instagram: @virbrambilla)
Andá sacándolos de a uno y amasándolos sobre una superficie lisa con el palo de amasar hasta que estén más chatos.

Agujereá. Fuente: (Instagram: @virbrambilla)
Una vez que esté todos aplastados, con ayuda de un clavo caliente vas a hacer un agujero en el medio de ellos.

Atalos. Fuente: (Instagram: @virbrambilla)
Con ayuda de un alambre, pasá el cordón rústico por cada uno de los agujeritos.

Listo. Fuente: (Instagram: @virbrambilla)
Ya podés usarlo para sujetar las cortinas que necesites.