Marixa Balli no solo brilla en pantalla como figura recurrente en MasterChef Celebrity y panelista de televisión; su hogar es una extensión de su personalidad, donde la sofisticación y el encanto se encuentran con una estética sentimental cuidadosamente construida.
La casa de Marixa Balli, con su decoración vintage y detalles inspirados en el estilo francés, transmite una atmósfera de elegancia y calidez que sorprende incluso a quienes solo la conocen por su trabajo frente a las cámaras.

Desde el momento en que se cruza la puerta principal se percibe un ambiente de estilo europeo, en el que dominan paletas de colores neutros como el blanco, beige y crema, que aportan luminosidad y amplitud visual. En el living, candelabros de cristal, muebles mullidos y objetos decorativos de época dialogan con la presencia de plantas interiores, integrando lo clásico con un toque vital y fresco.

Este equilibrio entre sofisticación y confort es una muestra clara del concepto shabby chic, que fusiona lo antiguo con lo elegante sin perder funcionalidad.

En la habitación principal, el predominio del blanco no solo potencia la luminosidad natural que entra a través de los ventanales, sino que crea un ambiente íntimo y relajado.
Los espejos con marcos clásicos y la araña de cristal refuerzan el espíritu francés que recorre toda la casa, aportando un aire romántico sin caer en la ostentación. Más allá de la estética, estos espacios buscan ser refugios personales que invitan a la tranquilidad y al descanso.

El exterior de la propiedad no se queda atrás: un jardín cuidado con esmero, una piscina de gran tamaño y camastros estratégicamente ubicados conforman un escenario ideal para el disfrute en días soleados. Y aunque la casa es un despliegue de estilo, Marixa Balli integró también un rincón muy especial para ella: un pequeño estudio de grabación, lugar donde en su momento creó recuerdos y éxitos, hoy conservado como símbolo de su trayectoria artística.

Lo que salta a la vista es cómo cada ambiente de la residencia, desde el salón principal hasta los exteriores, refleja una elección estética consciente: muebles con historia, texturas suaves, luminosidad cuidada y una mezcla de referentes clásicos y contemporáneos que no solo embellecen sino que generan sensaciones.
En tiempos donde el diseño interior cobra cada vez más relevancia, la casa de Marixa Balli es un excelente ejemplo de cómo se puede equilibrar estilo, personalidad y funcionalidad en una misma propuesta.