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JARDINERIA

El método natural que usan los jardineros para ahuyentar insectos y se volvió viral

Frente al avance de plagas y al rechazo creciente de los pesticidas químicos, un método casero volvió a ganar protagonismo en redes sociales.

Fernanda González
Fernanda González
Plantas. Fuente: (Instagram)
Plantas. Fuente: (Instagram)

Con la llegada del calor, los insectos reaparecen en jardines, huertas y balcones, generando preocupación entre quienes buscan cuidar sus plantas sin recurrir a productos agresivos. En ese contexto, un método natural utilizado desde hace años por jardineros volvió a viralizarse en redes sociales por su efectividad y simpleza.

Se trata del spray de ajo, una preparación casera que funciona como repelente natural y que se presenta como una alternativa ecológica frente a los insecticidas tradicionales. Videos con millones de visualizaciones muestran cómo aplicarlo y destacan sus resultados, despertando el interés de quienes priorizan un jardín sano y equilibrado.

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Por qué el ajo ahuyenta insectos

El ajo contiene compuestos sulfurados que desprenden un olor intenso, imperceptible para las plantas pero altamente molesto para muchos insectos. Este aroma interfiere en los mecanismos de orientación y alimentación de plagas comunes como pulgones, hormigas, arañitas y mosquita blanca, lo que provoca que se alejen sin necesidad de eliminarlas.

A diferencia de los pesticidas químicos, el spray de ajo no actúa como veneno, sino como disuasivo, permitiendo controlar la presencia de insectos sin alterar el ecosistema del jardín.

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Cómo se prepara el spray natural

La elaboración de este insecticida casero es sencilla. Primero, se pelan unos 10 o 15 dientes de ajo (o el equivalente a 50 gramos, dependiendo del tamaño de los ajos) y se los corta en trozos pequeños para potenciar la liberación de sus compuestos activos. Luego, se calienta 1 litro de agua en un recipiente y, una vez que alcanza temperatura elevada, se incorpora el ajo.

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La mezcla se deja hervir durante algunos minutos, a modo de tisana, permitiendo que el ajo libere su aroma y propiedades repelentes. Tras apagar el fuego, se deja reposar brevemente y se filtra el líquido. El concentrado resultante se guarda en un frasco de vidrio bien cerrado. Para su uso, se diluye una parte de esta preparación en cuatro partes de agua dentro de una botella con pulverizador, lista para aplicar en plantas, marcos de puertas o zonas donde suelen aparecer insectos.

Algunos jardineros recomiendan agregar una pequeña cantidad de jabón neutro o potásico para mejorar la adherencia del preparado a la planta, aunque no es indispensable. Lo fundamental es no aplicar el spray bajo sol fuerte, para evitar que las hojas se quemen.

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Cómo y cuándo aplicarlo

El spray se utiliza de forma preventiva o ante los primeros signos de insectos. Puede aplicarse una o dos veces por semana, especialmente en épocas de calor y humedad, que favorecen la proliferación de plagas.

Su uso regular ayuda a mantener alejados a los insectos sin alterar el crecimiento natural de las plantas ni contaminar el suelo.

La importancia de no matar a los insectos

Especialistas en jardinería y ambiente advierten que no todos los insectos son dañinos. Muchos cumplen funciones clave, como la polinización o el control natural de otras plagas. Eliminar indiscriminadamente a los insectos puede generar desequilibrios que, a largo plazo, empeoran la salud del jardín.

Por eso, métodos como el spray de ajo resultan valiosos: permiten proteger las plantas sin afectar a insectos beneficiosos ni romper la cadena natural del ecosistema.

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El auge de este método refleja un cambio de mirada. Cada vez más personas buscan prácticas de jardinería conscientes, que prioricen el cuidado del ambiente y la salud de quienes conviven con plantas, mascotas y niños.

El spray de ajo no es una solución milagrosa, pero sí una herramienta eficaz dentro de un enfoque más amplio, que incluye observación, prevención y respeto por la naturaleza.