Desde que Telefe y América TV quedaron unidos gracias a que comparten dueño, es más fácil poder ver a sus figuras entre canal y canal. Hoy se dio ejemplo de esto cuando en "A La Barbarossa", Pamela David fue la invitada del día.
Durante su paso por Telefe, Pamela David repasó cómo transita las once temporadas que lleva haciendo de "Desayuno Americano" y su consolidación como conductora en América TV, donde dejó claro que más allá de ser la esposa de Daniel Vila, tiene cualidades de sobra a la hora de ponerse al frente de programas y proyectos televisivos.

La presentadora fue como invitada a "A La Barbarossa".
Pero independientemente de su rol al frente de las mañanas de América TV, la exmodelo santiagueña le confesó a Georgina Barbarossa que hay un rol que hace años dejó de lado en su trayectoria y no vería con malos ojos retornar: el teatro.
Pamela David estudió durante años teatro con la icónica Ana María Campoy, y gracias a lo aprendido con la artista, pudo desenvolverse muy bien actuando. Sin embargo, se alejó de los teatros para abocarse a la crianza de sus hijos.
"Extraño el teatro, sobre todo ahora porque mis hijos están grandes. La madre es la que tiene que estar con los chicos, no sé si está bien o está mal pero es así, y a mi me daba culpa esta cosa de los horarios de la comida, del no estar", contó la figura de América TV.
Ahora, con Felipe y Lola ya siendo dos jovencitos que no dependen tanto de su madre porque están enfocados en sus estudios, Pamela David tiene otra postura y comentó que no descartaría volver a repuntar la profesión que tan feliz la hizo.

Pamela desea retomar en algún momento su carrera en la actuación.
En ese sentido, Pamela también trazó un paralelismo con su esposo, Daniel Vila, quien lleva su tiempo entre su agenda laboral en medios, el manejo del club Independiente Rivadavia y la familia.
"Cada uno tiene sus tiempos y sus formas, pero no hay que dejar de hacer lo que a uno lo apasiona. El teatro es algo que tengo ahí pendiente, pero no inmediato tampoco", comentó la exvedette. Con este deseo manifiesto, habrá que ver si, de cara a lo que viene, algún director ayuda a la animadora a volver a las tablas.