Minuto Neuquen

trucos

Ni aire acondicionado ni radiador: cuál es el sistema de calefacción más económico para usar este invierno

Tomá en cuenta las recomendaciones.

Sofia Corzo Cano
Sofia Corzo Cano
Calefaccion. Fuente: (X)
Calefaccion. Fuente: (X)

Cada invierno trae la misma escena: ventanas cerradas, frazadas sobre el sillón y la necesidad urgente de encontrar una buena calefacción para soportar las bajas temperaturas. Pero en medio del frío también aparece otra preocupación que pesa cada vez más en los hogares: cuánto puede aumentar la factura de luz o gas por el uso constante de los artefactos para calefaccionar los ambientes.

En esa búsqueda por combinar confort y ahorro, muchas personas dudan entre usar estufas, radiadores eléctricos o el aire acondicionado en modo calor. Aunque todos cumplen la función de elevar la temperatura de la casa, no todos consumen la misma cantidad de energía ni ofrecen el mismo rendimiento.

canales-y-kiko-encuentro-1605317226 (1)

En los últimos años, el aire acondicionado frío/calor con tecnología inverter comenzó a posicionarse como una de las opciones de calefacción más eficientes. A diferencia de otros sistemas que generan calor directamente, estos equipos trabajan trasladando el calor del exterior hacia el interior, lo que permite mantener una temperatura estable utilizando menos energía.

Por eso, en muchos hogares termina resultando más económico usar el aire acondicionado durante varias horas que mantener encendido un radiador eléctrico o una estufa tradicional. Además, los modelos más modernos regulan automáticamente su funcionamiento y evitan picos de consumo innecesarios.

Los radiadores eléctricos, en cambio, suelen elegirse por la sensación de calor uniforme que generan y por su funcionamiento silencioso. Son ideales para habitaciones pequeñas o para quienes buscan calefacción puntual en determinados momentos del día. Sin embargo, cuando permanecen encendidos durante muchas horas, el consumo eléctrico puede aumentar  considerablemente y transformarse en un gasto difícil de sostener durante todo el invierno.

Algo similar ocurre con las estufas eléctricas, que tienen la ventaja de calentar rápido, aunque también demandan bastante energía. Las estufas a gas, por otro lado, continúan siendo una alternativa muy utilizada en hogares donde el costo del gas natural sigue siendo más accesible que la electricidad. En esos casos, pueden representar una opción conveniente para calefaccionar ambientes amplios durante períodos prolongados.

GJnv-i8XMAAxxIC

Más allá del sistema elegido, los especialistas coinciden en que gran parte del ahorro depende también de cómo se utiliza la calefacción dentro de la casa. Mantener puertas y ventanas bien cerradas, evitar filtraciones de aire frío y aprovechar el calor natural del sol durante el día puede hacer una diferencia importante en el consumo mensual.

Regular la temperatura también es clave. Muchas veces, subir demasiado los equipos no mejora el confort y solo provoca un mayor gasto energético. De hecho, mantener el hogar entre los 20 y 22 grados suele ser suficiente para lograr una sensación térmica agradable sin exigir de más a los artefactos.

Con el invierno cada vez más cerca, elegir una buena calefacción ya no pasa solamente por combatir el frío. También implica encontrar un equilibrio entre comodidad, eficiencia y ahorro para atravesar los meses más fríos sin que las boletas se conviertan en otro dolor de cabeza.