La reina Letizia tiene como obsesión y prioridad el cuidado de sus dos hijas: Leonor y Sofía. Pero como anticipábamos ayer siente debilidad por la menor.
Mientras Leonor ya está bajo la guía de su padre Felipe, la reina Letizia se ocupa día y noche de Sofía, a quien no quiere lejos de las luces que protagoniza la mayor.

Durante el acto por la Fiesta Nacional, la reina Letizia estuvo totalmente pendiente de Sofía mientras que la futura reina de España aprendió el protocolo de su padre Felipe.
Este jueves, como es habitual, Sofía y Leonor han acaparado gran parte de la atención mediática en Oviedo apenas arribaron para el gran día de este viernes: los Premios.

Ha sido durante su posado en Oviedo que sorpresivamente la pequeña Sofía ha mostrado secuelas de vendaje en su rodilla izquierda.
Pocos presentes notaron lo que sucedió durante la primera parada de Sofía con su familia en la antigua Fábrica de Armas, un edificio hoy destinado a albergar las actividades culturales.

El primer motivo que ha llamado la atención de la hija menor de la reina Letizia fueron sus calzados estilo punk confirmando su rebeldía, pero lo que ha preocupado es el apósito tras una caída en Marivent.
Pese al intento de la reina Letizia porque no trascendiera se confirma lo ocultado: Sofía fue operada de urgencia y se le realizaron puntos en lo que fue más grave que un accidente doméstico. De hecho, necesitó muletas y el apoyo en su hermana Leonor.