Un semestre bastante movido viene teniendo Marta López Álamo, el cual comenzó a pleno con la enfermedad de su novio, Kiko Matamoros, y las posteriores operaciones que tuvo que afrontar.
El colaborador de Telecinco entró dos veces en una semana al quirófano, por su vesícula y por una pancreatitis, haciendo que esté dos semanas internado. Al lado de él siempre se mantuvo su novia.

Es por eso que el periodista quiso compensar a la modelo y apenas salieron de la clínica se fueron a México a descansar unos días. Ideal para tomar impulso de cara a lo que se aproximaba.
Desde que volvió de sus vacaciones, Marta no ha parado de trabajar ni por un instante. Primero que nada, siendo portada de la revista Lecturas, y ahora con ganas de entrar a la televisión.

En medio de eso, López Álamo estuvo una semana en Abu Dabi, en la que se la pasó de producción en producción, ya que muchas marcas la contrataron como su modelo principal.
Entre los vuelos, los trabajos, los contratos y las producciones fotográficas, la joven ha llegado a tener un pico de estrés, el cual le ha provocado fuertes dolores en un lugar impensado: su mandíbula.

Parece ser que parte del dolor de la boca se debía a una contractura bucal por el estrés.
Marta López Álamo ha querido restar importancia a lo sucedido y bromeaba con su situación: "Vamos que estoy para el arrastre", sentenció en la publicación que compartió en Instagram.