Ana Rosa Quintana se llevó una gran sorpresa cuando Isabel Pantoja irrumpió vía telefónica en su programa con la intención de aclarar algunas cuestiones relacionadas a su hijo, Kiko Rivera.
Los colaboradores de la periodista de 64 años fueron pasándose el teléfono para que pueda escucharse las declaraciones de la cantante, desmintiendo algunas versiones sobre su rol.

Quien se mostró claramente incómoda con la situación fue Isa Pantoja, que trabaja en "El programa de Ana Rosa" y quien le pidió que solucione las cosas en casa.
Estoy cansada de escuchar tantas mentiras, estoy muy nerviosa. Me he enterado de lo de mi hijo por televisión.

Que me achaquéis que soy egoísta y que hago daño a mi hijo con mi llamada, no.
Inmediatamente, la nacida en Madrid quiso calmar los ánimos de la artista, asegurando que comprende su preocupación y su nerviosismo al enterarse del sufrimiento de Rivera.

La presidenta de Unicorn Content invitó formalmente a Pantoja al plató, para poder charlar más tranquilas y le agradeció la llamada.
Isabel Pantoja explicó a Ana Rosa Quintana que sus palabras hacia Kiko Rivera en "Sábado Deluxe" buscaban hacerle saber que su situación tenía cura.