Irene Rosales concedió las que fueron unas primeras y rápidas palabras luego de que saliera a la luz toda la información sobre Kiko Rivera y sus problemas.
Irene fue entrevistada a la salida de su casa por varios reporteros quienes le preguntaron por la situación de Kiko y lo que dijo en “Sábado Deluxe”.

Recordemos que Rivera dijo sentirse muy mal en el programa de televisión, además señaló que debería ir a un psicólogo a tratarse, también reveló que no está feliz con su vida. Esta situación sorprendió a la sevillana.
La realidad es que la colaboradora tiene muchos frentes abiertos con respecto a su esposo debido a que han salido a la luz infidelidades pasadas con las cuales no está muy contenta.

Sobre la infidelidad, la española dijo: “No volvería a perdonar una cosa así, yo lo hice porque me cogió en un momento débil, pero ahora estoy muy fuerte”.
Ahora, la ibérica se limitó a decir unas rápidas palabras con la prensa y dijo que ya el tema fue tocado por los medios de comunicación hace poco y que no tiene nada para decir.

Ante la pregunta de si Kiko está más tranquilo luego de escuchar las palabras de su madre, la colaboradora no respondió y se subió rápidamente en su automóvil.
La nueva postura de la artista es mantenerse al margen de toda la polémica y no ha querido ofrecer más palabras al respecto ante los medios. Una actitud que denota el difícil momento que vive la familia.