La reina Letizia llegó a la Casa Real para producir cambios constantes: uno de los más drásticos dentro del ámbito personal de los miembros fue el de los hábitos alimenticios de su familia.
En Zarzuela y en el colegio Santa María de los Rosales, la reina Letizia decidió implementar una dieta estricta en la que se evita la comida procesada.

Pese a las quejas de los padres del alumnado y las compañeras de la princesa Leonor y la infanta Sofía, la reina Letizia sacó del menú los rebozados y los dulces lo máximo posible.
Tanto el rey Felipe como sus hijas Leonor y Sofía, todos mantienen los mismos hábitos que la reina Letizia, aunque el monarca tiene algunos permitidos culinarios.

Alimentos como los productos congelados, procesados o la bollería industrial están prohibidos en Zarzuela por indicación de la reina Letizia.
Pero no queda circunscrito al Palacio de la Zarzuela el cambio que ha impuesto la reina Letizia: hizo que el colegio al que van sus hijas incluyera una dieta basada en frutas, verduras y carnes blancas.

Los cambios no quedaron ahí: la reina Letizia dejó atrás el lujo constante en sus atuendos y optó por la austeridad, tanto en su traslado como en la gira que realizó por las comunas de España.
Pese a que la idea de la reina Letizia fue bien concebida al principio, las últimas encuestas nacionales la posicionaron en el puesto 18 de las más respetadas. El caso Juan Carlos no ha ayudado en absoluto.