Ya no es la niña de rostro angelical que solía embelesar a todos los presentes de las galas soporíferas: la princesa Leonor ha cambiado y su humor comienza a gestarse.
Quienes frecuentan Zarzuela sostienen que la princesa Leonor tiene el carácter de su madre, la reina Letizia, y que, de a poco, comienza a hacerlo notar.

No hay que irse muy lejos para dar cuenta de lo que hablamos: la princesa Leonor le ha pedido a su abuela Sofía que ni se le ocurra volver a ponerle un dedo encima.
Así la ha desairado en la puerta de la Catedral de Palma; fue la mañana en que Letizia impidió la foto, pero que contó con la complicidad de la niña.

La princesa Leonor le quitó la mano de encima del hombro a doña Sofía, pero esa vez no ha sido la única vez: el último verano no han compartido ni paseo ni posada con la abuela paterna.
Sí, en cambio, la princesa Leonor se lleva de maravillas con Paloma Rocasolano, la madre de Letizia, ausente en los últimos Premios Princesa de Asturias.

Esa ausencia habría sido el desencadenante para el malhumor de la princesa Leonor y, como se ha apreciado en las fotografías oficiales, se ha corrido para evitar el más mínimo roce con Sofía.
A modo de consuelo, la emérita Sofía ha encontrado en los hijos de Elena y Cristina lo que no tiene más en las hijas de Felipe: si la princesa Leonor no la quiere cerca, Victoria Federica e Irene Urdangarín vienen a ofrecerle su corazón.