España ha pasado el el cumpleaños número 15 de la princesa Leonor sin mayores novedades y ya este lunes celebra los 82 de la reina Sofía, la eterna emérita de corazones.
Este 2 de noviembre, la reina Sofía celebra un nuevo año como siempre lo ha hecho en su vida: al pie del cañón, enorme para enfrentar los difíciles avatares de la vida.

En plena crisis sanitaria, económica y pandémica, la reina Sofía no ha sentido mayores ganas de celebrar junto a su hermana Irene y no se han pronunciado sus familiares.
Si la reina Sofía ha recibido llamados de sus familiares tampoco ha trascendido: estos 82 años la toman en el momento de mayor división en la Familia Real.

Se sabe que la reina Sofía es una mujer que habla muy poco o casi nada -ha logrado que muy poco se filtre desde Zarzuela-, pero se supo.
La reina Sofía está desmotivada: "No tiene ganas de nada, se siente sola y le cuesta hasta levantarse de la cama". La revelación de su entorno ha sido difícil de digerir.

Las redes sociales le han enviado sus fuerzas en este momento a la reina Sofía, además de las salutaciones y las hurras por la emérita de corazones.
Junto a su inseparable hermana Irene; separada de Juan Carlos; sin diálogo con sus hijos Elena, Cristina y Felipe; y desconocida por sus nietas, la reina Sofía se las ha ingeniado para regresar a la agenda real. Ese es el motivo que tiene para festejar. Quizás el único.