Todo estaba preparado en el comedor de gala del Palacio Real: el rey Felipe anhelaba para esta época del año otro escenario totalmente distinto al actual.
Quedará para el año próximo la espléndida mesa con capacidad para más de 130 comensales: el inmaculado mantel blanco de fino hilo no estará para el rey Felipe este año.

Tampoco estarán colocados majestuosamente los candelabros, ni los ornamentos de plata, ni los pequeños bouquets de flores: nada de lo que era habitual para el rey Felipe ocurrirá este año en su casa.
Solo en la cocina por la noche, aislado durante los próximos 10 días como mínimo, el rey Felipe esperará que se cumpla el 3 de diciembre para volver a las actividades.

En coincidencia con la confirmación oficial del contacto estrecho con un positivo de coronavirus del rey Felipe, El Confidencial ha revelado detalles del comedor de gala donde el monarca disfruta de sus veladas.
Ni la vajilla de gala ribeteada de azul y oro con el sello de la Casa del Rey, ni la cubertería de plata labrada pasarán por las manos del rey Felipe.

En tiempos de normalidad, sin cuarentena obligatoria ni restricciones ante el rebrote de covid 19, por el resto del año quedarán guardadas las cinco copas en las se sirven los diferentes vinos de los que disfruta el rey Felipe.
Ya volverán los tiempos en los que el rey Felipe y la reina Letizia se sentarán en el centro de la mesa, uno frente al otro, junto a sus invitados de honor y otras personalidades. Ya volverá la normalidad a nuestra querida España.