El 2020 no ha sido fácil para Paz Padilla, pues mientras todos pensaban que dedicaba la cuarentena a pasar el rato disfrutando su casa, la realidad era otra.
Y es que la colaboradora televisiva estaba cuidando de la delicada salud de su marido, Antonio Vidal, quien finalmente tuvo el peor final.

El esposo de la presentadora falleció de cáncer hace ya algunos meses, dejándola totalmente rota y sensible ante todo su entorno.
Sin embargo, la famosa, fuerte y avispada como siempre, ha encontrado un hermoso refugio ante tanto dolor en su corazón.

Se trata de su hija, Anna Ferrer, quien la acompaña y la apoya de cerca desde que su mamá ha comenzado el luto.
Por eso no es algo anormal saber que Paz y Anna han emprendido nuevamente un viaje, en esta ocasión a las Canarias, en donde han disfrutado de su compañía mutua.

La joven le ha dedicado unas palabras muy especiales a su paseo y se ha mostrado muy feliz de estar con su madre nuevamente, mientras Padilla ha aprovechado para recordar a su amado frente al mar.
Meditar me contecta con él. Te hecho de menos.