Este año fue una montaña rusa de emociones para muchas personas, especialmente para la reina Letizia, quien vio partir a su suegro de España, el rey Juan Carlos, con quien jamás tuvo una buena relación. Y además, por primera vez, comenzó a sentir lo que es el liderazgo.
Es que durante mucho tiempo, el rey Felipe fue blanco de duras críticas de parte de los colegas de la monarca española por no otorgarle funciones más importantes a su esposa, a quien mayormente se le relegaba tareas protocolares y maternales.

Sin embargo, el panorama cambió bastante para la soberana debido a la pandemia de coronavirus, que obligó a ella y a su marido a comprometerse con una apretada agenda que implicó que tengan que dividirse los deberes.
Mientras el rey Felipe está en confinamiento preventivo, doña Letizia es la encargada de representar a la realeza en cada evento o acto, tal como se dio en la inauguración del Tourism Innovation Summit, en Sevilla. Además, recientemente, Zarzuela confirmó su nueva agenda.

La madre de la princesa de Asturias asistirá a la edición 32 de los Premios Rei Jaume I, la cual se llevará acabo en Valencia. Luego, deberá acudir a una reunión con una delegación de la Policía Municipal de la ciudad.
A su vez, se supo que la monarca inaugurará la exposición “Rafael en el Palacio. Tapices para Felipe II” para conmemorar el quinto aniversario del fallecimiento de Sanzio de Urbino, evento que tendrá lugar en el Palacio Real.

La reina Letizia también dará un discurso en un encuentro con la Fundación del Español Urgente. Una cita a la que ansía mucho ir ya que tiene que ver con uno de los trabajos más exhaustivos a los que se dedicó en los últimos años.
Uno de los principales objetivos de la esposa del rey Felipe es hablar a favor del uso correcto del idioma al momento de informar en los medios.