Solamente el rey Felipe sabe lo que ha atravesado en los últimos diez días: ha quedado atrás la semana más difícil del año cuando el monarca recibió el negativo de COVID 19.
Hasta una lágrima podría caer por la mejilla del rey Felipe cuando este próximo jueves regrese a la vida normal: un acto presencial en el Palacio de El Pardo de Madrid.

Recibió el llamado del alta y el rey Felipe así concluirá este miércoles su aislamiento en su residencia del Palacio de la Zarzuela: España había estado en vilo después de que decidiera suspender su actividad oficial.
El 22 de noviembre pasado, el rey Felipe había suspendido su agenda tras haber estado en contacto con un positivo de COVID: su amigo del alma, Álvaro Fuster.

Ni siquiera estaba previsto en la agenda semanal distribuida por la Casa Real, pero el rey Felipe va a regresar a la actividad una vez completado su confinamiento.
Como una muestra más de la fortaleza que lo caracteriza, el rey Felipe estará acompañado por el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, quien es el presidente ejecutivo de la Fundación Carolina.

En sintonía del apoyo político que lo acompaña, el rey Felipe presidirá el acto junto a otros ministros que son miembros del patronato, entre ellos, la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya.
De esta manera, el rey Felipe volverá a la rutina un día antes de lo previsto: el 23 de noviembre había sido la última vez aunque había mantenido una reunión virtual donde se mostró desmejorado. Lo peor pasó. ¡Enhorabuena!