Nueve noches quedan para el momento tan temido del año para el rey Felipe: el discurso de Navidad que dará en un 2020 marcado por la pandemia del coronavirus y los conflictos financieros de su padre.
Tal como consigna El Nacional, el rey Felipe ya prepara su mensaje navideño para dirigirse a los españoles en un discurso que será grabado y verá luego en el Palacio de la Zarzuela con su esposa Letizia y sus hijas Leonor y Sofía.

Se prevé que, durante su discurso, el rey Felipe hable, y mucho, sobre la situación sanitaria y económica que está atravesando, una de las más críticas en la historia de España.
Más allá de solidarizarse con los ciudadanos españoles que han vivido las épocas más difíciles de sus vidas y han sufrido la pérdida de sus familiares, el rey Felipe sabe que no puede evitar hablar de la situación procesal de su padre, el emérito.
El exilio del padre del rey Felipe en Abu Dhabi y los escándalos tras escándalos del emérito no quedarían escondidos bajo la alfombra durante el mensaje del monarca, para todo el país.
Desde el entorno del rey Felipe se le ha asegurado al diario El Español que el hijo de Juan Carlos no duerme tranquilo las últimas noches debido al discurso navideño que tiene en mente.

El rey está muy preocupado. Delgado y con ojos de cansado, que brillan por encima de la mascarilla quirúrgica.
Asimismo, el matutino ha explicado que el personal de confianza del rey Felipe se dedica durante los últimos días, a todas horas, al discurso del jefe de Estado: "Felipe lleva desde marzo actuando como rey y no como hijo, a pesar del dolor que esto le está suponiendo". Se acerca la noche más difícil. ¿Qué dirá?