Las últimas jornadas de “Supervivientes 2020” vienen siendo más que emotivas. Claro, el programa está llegando poco a poco a su final y varias cosas del pasado de los concursantes comienzan a salir a la luz, como pasó con Elena Rodríguez, la madre de Adara Molinero.
“Érase una vez una niña que tenía una familia maravillosa, de cinco hermanos, un papá y una mamá. Pero esta niña tenía un defecto: no sabía enfrentarse, era disléxica y tenía una falta de concentración. Su madre no lo entendía y pensaba que se portaba mal. Su mamá usaba la correa para intentar que esa niña hiciera las cosas bien”, relató la mamá de la ganadora de “Gran Hermano Vip 7”.
El relato de Elena continuó explicando que ante cada gol..., ella se iba haciendo cada vez más pequeña: “Hasta que hacía que yo dejara de existir y que hubiera un monstruo que me atormentaba diciendo que no iba a ser capaz de hacer ni decir nada”, sentenció, ante la atenta mirada de Adara, quien estaba desde su casa.

La exGH VIP 7 realizó una transmisión en vivo en su cuenta de Instagram, donde no aguantó lo que vio y se quebró en lágrimas: “Madre mía, ha sido fortísimo, porque son temas que yo viví. Yo he vivido temas muy fuertes en mi infancia y nunca lo conté en ‘Gran Hermano’”.
“Cuando salimos, nunca llegamos a hablar del tema. No sabía lo que ella pensaba. Entonces, que ella se sienta tan culpable, pues también es fuerte para mí”, agregó Molinero.

Luego, la ganadora de Gran Hermano señaló: “Mi madre ha contado poquísimo, una pincelada de lo que fue su infancia y ha sido muy valiente, pero bueno, espero que todas esas huellas que le dejaron tan feas ojalá las pueda dejar allí y todos esos recuerdos tan feos”.

Las confesiones de Elena sirvieron para entender muchas cosas, como los errores de ortografía que ella tenía, los cuales fueron motivos de burlas, pero que la propia Adara Molinero ya había contado que eran problemas de dislexia, defendiendo a capa y espada a su mamá, como siempre.