Lara Álvarez se despidió de la última edición de Supervivientes 2020 y pese a haberse prometido no llorar, no soportó la emoción que su partida le generó.
El programa que vivió su edición más extrema este 2020 está llegando a su fin y tras más de noventa días compartidos con los concursantes, este jueves, la presentadora abandonó Honduras para regresar a Madrid finalmente.
Tras despedirse de los participantes que están pisando la final de Supervivientes, Álvarez dio un discurso con su voz entrecortada y dedicó palabras de agradecimiento.

"Cerramos de nuevo esta palapa. Lo prometíamos al inicio de esta edición, la edición más extrema. Lo habéis visto: lluvias, fuertes tormentas, temperaturas muy altas... unas condiciones muy duras, pero creedme cuando digo que nada comparado con estar lejos de vosotros en este momento tan difícil", inició Lara Álvarez con tono de angustia en su voz.
"Os hemos tenido en el pensamiento cada minuto de estos más de 90 días que llevamos aquí, lejos de casa, y los kilómetros nos separan, pero hemos sentido vuestra lucha, vuestro dolor. Hemos compartido ese crecimiento y superación día tras día. Aunque lo que más nos hubiese gustado es estar cerca de nuestra familia y de la gente que queremos, entendimos que nuestra misión era sacar esta edición adelante con el mayor entusiasmo y la mayor ilusión que teníamos dentro", continuó la conductora que permaneció allí durante casi tres meses agradeciendo a las personas que hicieron posible el programa.

"Sois la esencia de Supervivientes, el motor", remarcó Lara. Luego puntualizó su agradecimiento hacia quienes luchan en la trinchera contra la pandemia. "Gracias por ese esfuerzo y gracias por seguir esa lucha que pronto va a acabar", agregó.

Luego con las lágrimas en su rostro, Lara Álvarez finalizó: "No vamos a cerrar la palapa, no vamos a apagarla, la vamos a dejar iluminada y llena de vida, esa vida que pronto vamos a recuperar. Pronto va a pasar esto y seguro que salimos más fortalecidos con todo lo que hemos aprendido y nos querremos más que nunca. Compañeros, volvemos a casa. Ha llegado el momento de luchar con ellos".