No pueden ni verse las caras: ni siquiera se dirigen la palabra cuando se cruzan de casualidad en algún pasillo del Palacio de Zarzuela donde ambos cumplen la cuarentena separados por metros de distancia. Bienvenidos a un nuevo capítulo de la batalla entre el emérito Rey Juan Carlos y su nuera la Reina Letizia.
La relación del Rey Juan Carlos con la Reina Letizia empeora cada día: el emérito nunca ha querido a la mujer de su hijo el Rey Felipe, mientras que Letizia sabe que siempre quiso separarla de su hijo y no le prende ni una vela ante sus constantes problemas de salud.
El Rey Juan Carlos sabe que la Reina Letizia ha presionado para que Felipe le suelte definitivamente la mano a su padre, quien involucró a él y a la propia Princesa Leonor como herederos de una cuenta en un paraíso fiscal que ha motivado el escandaloso comunicado oficial.
A principios de la pandemia, el Rey Felipe anunció que renunciaba a la herencia del emérito Rey Juan Carlos y le quitaba el sueldo mensual como ex monarca: ese gesto fue interpretado por muchos como la estocada final a su padre. Y todos apuntan a que la Reina Letizia está detrás.
La venganza del emérito Rey Juan Carlos fue empezar a ventilar secretos de la pareja compuesta por el Rey Felipe y la Reina Letizia, con la clara intención de desestabilizar al matrimonio. Y lo peor del caso es que puede.
Apenas terminó de salir el comunicado del Rey Felipe, el emérito Rey Juan Carlos sacó a la luz su agenda telefónica y comenzó a llamar a sus amigos editores de los principales periódicos españoles. La primera operación mediática habría sido (y funcionó) meter presión para que sus nietas Leonor y Sofía hablaran, rompiendo el silencio mantenido durante toda la cuarentena.
Ahora, la intención del emérito Rey Juan Carlos es ventilar fotos y detalles de una de sus pasiones más polémicas, la que le ha costado el repudio de muchísimos ciudadanos españoles: la caza de animales. Todavía se recuerda cómo su caída en Botswana luego de cazar elefantes simbolizó la caída del entonces rey. Ahora quiere lo mismo para la Reina Letizia, pese a que su compañero de vida sea nada más y nada menos que su propio hijo.