No pocos problemas tiene el Rey Felipe con la situación sanitaria en España como para andar equivocándose con las amistades que elige y que tanto dolor de cabeza le han producido.
Desde hace décadas, las relaciones diplomáticas entre las monarquías de España y de Arabia Saudita han sido siempre tan amables como también tormentosas. Sin ir más lejos, el último escándalo que debió sortear el Rey Felipe con su propio padre Juan Carlos fue por dinero saudí.
Los presuntos 100 millones de euros en comisiones que, según The Telegraph, ha recibido el rey emérito Juan Carlos en la construcción del Ave Medina-La Meca han marcado un antes y un después en la Casa Real: el Rey Felipe ha puesto punto final a su relación con su progenitor.
Pero eso es nada comparado a lo que ha pasado con una amistad del Rey Felipe, en una noticia terrible que ha dejado en estado de conmoción al monarca español.
Ocurre que el Rey Felipe es muy amigo del príncipe heredero de Arabia Saudí Mohammed bin Salmán: en mayo de 2018, el heredero árabe visitó España y la sonrisa del Jefe de Estado brillaba como pocas veces se ha visto.

El encuentro del cual también participó la Reina Letizia fue para cerrar un acuerdo de colaboración en la adquisición de material de Defensa: es decir, armas. El Rey Felipe no oculta su felicidad por el trato firmado y esa imagen ha vuelto a inundar las redes sociales.
Lo grave del asunto no es la foto sino que el amigo del Rey Felipe es ahora investigado por asesinato: la mismísima CIA tendría pruebas que señalan al príncipe heredero como autor de la ejecución del periodista Jamal Khashoggi, uno de los más críticos con la monarquía de Arabia Saudí. ¿Se pronunciará Felipe al respecto?