Jorge Pérez fue uno de los concursantes menos polémicos y por eso uno de los más queridos de “Supervivientes” desde que comenzó el concurso.
Como todos los participantes, el concursante vivió un momento emotivo y muy esperado por él. Tanto, que lo llevó a quebrarse emocionalmente.

Todo arrancó cuando Jorge se vio al espejo después de tres meses y tuvo una reacción sorprendente sobre su aspecto físico.
“¡He perdido 17 kilos! No me puedo creer que sea yo. Me impresiona mi cara con esta barba”, exclamó el participante al verse.

Pero, el concursante no reniega de todo lo que ha pasado en “Supervivientes”, y hasta reflexionó que esto servirá para tener más aprecio por otras cosas.
“Vale la pena este cambio físico porque valoro más la vida, la familia y los seres queridos. Estas cicatrices son de una historia que merece ser contada”, aseguró Jorge.

Pero las sorpresas no iban a terminar ahí ya que el finalista iba a poder reencontrarse con sus hijos Mario (8) y Martina (6). Cuando levantó una cortina pudo verlos y se quebró en llanto.
Como son épocas de distanciamiento social, Jorge quiso abrazar a sus hijos, pero se lo impidieron. Sin embargo, desde la producción instalaron un separador con mangas de plástico, y así el concursante pudo acercarse a sus hijos. Un momento de pura emoción.