Pasaron dos semanas de uno de los culebrones más fuertes en vivo de 2020 y Mila Ximénez y Lydia Lozano volvieron a verse las caras, en “La última cena”, como la última vez.
En aquella emisión, las colaboradoras televisivas protagonizaron un fuerte cruce que despertó de todo: discusiones, llantos y con una de ellas yéndose de los estudios.

Mila había sido una de las anfitrionas y no le gustó la despectiva crítica que había dicho Lydia, se pelearon y a agasajada terminó marchándose del programa en un mar de lágrimas.
Al inicio del programa de ayer, Jorge Javier las juntó en un sillón a ambas protagonistas y cada una, en un acto de sinceridad, se disculpó con la otra.

“Hubo un par de cosas en las que estuve excesiva. Creo que debo aprender a controlarme un poco más y si paso la línea, no pasa nada por pedir disculpas. Pido perdón a Lydia, y creo que ella también debe pedirlo por abandonar mi cena”, dijo Mila.
Ambas recalcaron que hasta ese momento, 14 días después, no habían vuelto a hablar entre ellas. Ahí fue cuando Lozano aceptó las disculpas por parte de su compañera.

Ximénez cree que la reacción de la colaboradora de marcharse no fue directamente su culpa: “Lo pagó conmigo, no era yo el motivo de su cabreo. Estuve excesiva en algunos comentarios y ella también estuvo excesiva en irse”.
Sobre el cierre de los descargos, Mila valoró el trabajo de Lydia y destacó su sentido del espectáculo. “A mí me gusta trabajar contigo, mucho”, le ha dicho. “Te lo agradezco”, ha respondido Lozano.