Desde que comenzó su relación con Kiko Matamoros, Marta López Álamo se volvió uno de los personajes más polémicos en las redes sociales, y esa fama continúa creciendo, y cada vez más.
La joven tuvo una tarde de compras junto a sus amigas, intentó mostrar con entusiasmo lo que había adquirido y lo que había gastado, pero terminó protagonizando un cruce con sus seguidores.

La novia de Kiko Matamoros compró un clutch de 900 euros a 405, de un cinturón de casi 500 euros a 250 y de unas sandalias de 500 a 240. Gastar esos casi mil euros en solo tres cosas, le valieron las críticas de los followers.
“No voy a pedir perdón por comprarme lo que me sale del alma con mi dinero. En serio. Stop. Menos frustración, que yo veo gente que sigo o amigas que tienen 500 bolsos de firma y no les escribo diciéndoles que qué poca vergüenza porque hay gente que no gana eso etc”, comenzó diciendo Marta.

La modelo había compartido todo en sus historias de Instagram, y por ese medio fue que se descargó con un texto: “Hay de todo en el mundo, ojalá no fuese así, pero creo que por comprarme X cosas cada X tiempo no hago daño a nadie. Os lo enseño porque me lo pedís y porque quiero además. Encima que no es publicidad”.
Parece que esas palabras no cayeron bien y las críticas volvieron a aparecer, por lo que López Álamo salió nuevamente al cruce: “No ya en serio. Paremos un poco con el od*o en general a todo el mundo que lleva una vida distinta a la que llevamos nosotros”.

“Porque hay que pedir perdón por cuidarse, por tener una 34, una 36, por ser rubia, por ser alta, por tener X pareja, por tener X coche, por irte de viaje y por trabajar con Instagram. Lo tenía que decir, lo siento”, agregó la joven.
Sobre el final, Marta López Álamo quiso bajar los humos: “Creo que intento ayudar, entender y aconsejar en la medida de mis posibilidades a todas las que me lo pedís, pero ya os pasáis”.