Minuto Neuquen

REALEZA

Después de todo, se trata de su vida: el secreto de la Infanta Elena

Lo ha revelado Pilar Eyre.

Alfredo Aráoz
Alfredo Aráoz
Infanta Elena. Fuente: (Instagram)
Infanta Elena. Fuente: (Instagram)

La Infanta Elena es un verdadero misterio hasta el día de hoy: protagonista absoluta durante el confinamiento con sus salidas al balcón para apoyar a los sanitaristas, también se ha derrumbado puertas adentro.

Es la misma Infanta Elena la que ha emocionado a España en la privacidad de su casa también a través de videos donde ha mostrado una faceta desenfadada y muy simpática.

kiko-matamoros-salvame-1902

Fue cuando la Infanta Elena conmovió al pueblo español al cantar Resistiré, el himno que millones han entonado durante los días y las noches más difíciles para el país por la pandemia de coronavirus. Pero no siempre ha estado de buen ánimo durante el confinamiento: ya hemos contado que su madre Sofía ha ido a visitarla rompiendo las medidas sanitarias en una crisis que habría tenido la primogénita.

Superada el impasse emocional, la Infanta Elena ha recuperado las fuerzas para transitar sola el confinamiento con salidas solamente para sacar a pasear a su mascota y también ha tomado coraje para volver a Zarzuela y cuidar a su padre Juan Carlos, convaleciente y confinado a metros de su hijo Felipe.

kikomatamoros-1587655253

A diferencia del actual monarca, la Infanta Elena nunca le ha soltado la mano a su padre y la cronista Pilar Eyre ha revelado parte de su pasado secreto tras el divorcio de Jaime de Marichalar, el padre de sus hijos Froilán y Victoria Federica.

"Elena hubiera sido feliz haciéndose monja. Desde su separación, lleva una vida monacal y no ha conocido varón, algo consecuente con su forma de pensar, ya que delante de los ojos de Dios sigue casada con Marichalar".

103323646_183553469762034_8910252714709869429_n

Las revelaciones de una amiga de la Infanta Elena a Pilar Eyre no quedan ahí y también apuntan a su madre y a las creencias de la Infanta Elena.

"Es tan severa en sus juicios como su madre, pero mientras Sofía cultiva una religiosidad difusa y algo estrambótica, en la que se mezclan lo católico onda integrista, lo ortodoxo, lo budista, las enseñanzas indias del gurú Mahadevi e incluso la teosofía de madame Blavatsky, que cree en la reencarnación y la transmigración de las almas, Elena es católica a machamartillo. El único hombre de su vida es su padre".