Tras una excelente participación en “Supervivientes 2020”, Rocío Flores dejó Honduras y acaba de regresar a España, donde hizo un balance de todo lo sucedido durante esos meses.
Lo cierto es que la joven concursante es conocida por integrar una de las familias más importantes del mundo de los espectáculos, ya que es hija de Rocío Carrasco y Antonio David Flores. Al mismo tiempo es nieta de Rocío Jurado.

Es por eso que, durante el miércoles 24 de junio, Rocío Flores concedió su primera entrevista desde que volvió al país europeo y habló sobre cómo fue su reencuentro con la familia.
Tal es así que la joven influencer dialogó con la revista “¡HOLA!” y reconoció que todavía la cuesta adaptarse a esta nueva “normalidad”, pero se encuentra muy alegre por el recibimiento que tuvo por parte de sus seres queridos.

Sin embargo, cuando llegó a su hogar hubo una ausencia que Rocío sabía que podía suceder. Se trata de su madre, Rocío Carrasco, con quien no tiene relación hace más de siete años.
De hecho, durante su estadía en Honduras, la nieta de Rocío Jurado dejó en claro su necesidad de volver a tener un acercamiento con su progenitora, algo que todavía no pudo alcanzar.

Incluso, mientras participaba del certamen, Flores pidió información sobre Carrasco, ya que España era uno de los países más afectados por la pandemia, es por eso que ella dijo:
“Lo lógico es que me preocupara por la salud de mis familiares, incluida mi madre”.
Por otra parte, la ex “Supervivientes” reconoció que no hay día en que no se acuerde de su madre, es por eso que se refirió a qué pasaría si logra tener un reencuentro con ella:
“Lo primero que haría sería darle un beso y un abrazo, que es más importante que una conversación”.