Envuelto siempre en polémicas y escándalos, esta vez, Kiko Matamoros puede respirar aliviado luego de que supo que sus hijas Laura Flores y Ana Matamoros han vuelto a amigarse.
Al colaborador le significa un gran dolor que sus hijas estén distanciadas entre sí, por lo tanto, que ellas se hayan vuelto a ver tras la reconciliación, es motivo para estar contento.

El ex representante de famosos ha sido testigo a través de las imágenes, de que Anita fue hasta la casa de Laura para pasar una tarde muy divertida en la que no faltaron la gastronomía y los postres.
Los seguidores de las hijas de Kiko han visto cómo ellas se han mostrado felices de estar juntas de nuevo, mientras cocinaban gofres con arándanos, lo que seguro despertó el apetito de sus seguidores.

Tanto Ana como Laura, que recientemente ha confesado que el colaborador siente mucha debilidad por su nieto, se han convertido en grandes influencers, e incluso han realizado una conexión en directo, juntas, durante el confinamiento:
"Estuve hablando con Ana: ¿qué les parecería si hacemos un directo juntos para que nos enseñe cómo maquillarnos?".

No obstante, no todas son rosas en la vida de Kiko Matamoros, ya que Makoke, madre de Anita, ha confirmado que ella no tiene ningún tipo de relación con su padre.
Todo lo contrario ocurre con Laura, que recientemente ha publicado una foto junto al colaborador por el Día del Padre. Cuánta disparidad.