A Mila Ximénez el diagnóstico de cáncer de pulmón sin dudas le ha significado un revés muy grande en su vida, y desde ese momento ha recibido una gran cantidad de mensajes con muestras de cariño.
Si bien la periodista tiene el apoyo incondicional de su familia y de sus amigos, ha encontrado refugio en otro ambiente para tratar de sobrellevar este momento particular: la iglesia evangélica, tema al que hizo referencia en un diálogo con la revista “Lecturas”:

Me acerqué mucho a la religión y rezo muchísimo. Yo pido a Dios que me ayude.
La colaboradora también ha revelado que muchas de sus amigas le mandan figuras y estampas de distintos santos:

Es mucha la gente que me manda cosas. Por ejemplo, Belén Esteban a San Judas Tadeo y Terelu Campos a la Virgen de la Salud.
Sin embargo, quien le ha tendido a la periodista un puente a la Iglesia evangélica ha sido Noemí Salazar, amiga y compañera suya en Gran Hermano VIP.

En tanto que, Mila ha confirmado que comenzó con el tratamiento y confesó que la primera parte “es la más complicada” y reiteró que piensa evitar las medicaciones para saber “lo que es el dolor de un cáncer”.
La colaboradora ha jurado que va a superar esta enfermedad, ya que así se lo ha prometido a su hija Alba Santana, quien este jueves que pasó llegó a Madrid para reencontrarse con su madre y estar con ella en este difícil momento.