Los últimos meses fueron más que movidos en la vida de Rocío Carrasco. Si bien ella volvió a trabajar hace un mes, está en boca de todos por el pedido de reconciliación de su hija, Rocío Flores.
La hija más grande de Rocío Jurado y la exsuperviviente llevan ocho años sin dirigirse la palabra, luego de una fuerte pelea que protagonizaron, en la que la joven fue acusada de pegarle a su madre, aun cuando estaba en el piso.

Lo cierto es que el paso de la hija de Antonio David Flores por “Supervivientes 2020” hizo que la pelea con Carrasco vuelva a estar en boca de todos y cada vez con más frecuencia.
Rocío Flores recordó el tiempo que llevaba sin hablarse con su madre, cuando estuvo en el reality, y comenzó a pedir en varias oportunidades volver a verla, pero del otro lado no hubo respuesta.

Luego de la participación de la joven en el programa de Telecinco, Rocío Carrasco reapareció en los medios, pero para firmar un contrato con Antena 3 y sumarse a “Lazos de sangre”.
Tras la presentación de la colaboradora con bombos y platillos, ella participó solo del primer programa, ya que su nombre estuvo en todos lados y seguía sin hablar de su hija, y desapareció los dos siguientes, hasta que retornó hace cinco días.

“Rocío estaba relativamente tranquila, con el pozo de tristeza que la llevo viendo ya hace unos años”, aseguraba su amiga Terelu Campos.
La colaboradora señaló que Carrasco está sobrepasada con la situación, no obstante, afirmaba tiene “ganas de aclararle a determinadas personas acusaciones que se han hecho sobre ella”