Hace unos días habíamos contado que Felipe le había abierto un abanico con cinco posibilidades de exilio a su propio padre el emérito Rey Juan Carlos.
Tal como consigna El Confidencial, la situación del Rey Juan Carlos se complica cada día más y las grabaciones de Corinna Larsen no dejan en paz al emérito.

Es más: no hay lugar en Zarzuela donde el Rey Juan Carlos pueda encontrar calma. Ni en su dormitorio ubicado en la tercera planta del Palacio o en el despacho que permanece cerrado desde principios de año.
Zarzuela ya no tiene lugar para el Rey Juan Carlos y Felipe se apiadó de su padre desde que se decretó el estado de alarma: la única vez que se lo vio en este tiempo fue cuando fue a la clínica La Zarzuela.

Ahora, con la soga judicial al cuello atándolo por dos frentes, el Rey Juan Carlos le anunció a Felipe que su futuro urgente e inmediato será en Sanxenxo, Pontevedra.
Mientras se analizaba la posibilidad del Caribe en un resort de Santo Domingo, la República Dominicana ha quedado descartada por el momento para el Rey Juan Carlos.

Sofía le había pedido a su hijo Felipe que ordenara a su padre su estancia en Madrid mientras se desarrollaban los procesos judiciales, pero el Rey Juan Carlos no lo hará.
Son momentos complicados para él, pero aquí se encuentra a gusto y por donde se mueve no va a tener problemas.