El Rey Felipe necesita imponer la idea de austeridad en todos los niveles de la Familia Real: se sale de las casillas cuando se entera de gastos innecesarios.
Por ejemplo, antes de iniciar la histórica gira por toda España, no le cayeron para nada bien al Rey Felipe los gastos en telefonía celular de la Princesa Leonor.

La Reina Letizia, por ejemplo, ha reciclado su armario y ha continuado apostando por las firmas españolas, como Zara, para vestirse a ella misma y a las niñas.
Pero hubo un detalle que dejaron pasar por alto y debieron modificar los asesores del Rey Felipe, quien comenzó a recorrer las comunidades autónomas a bordo de un Mercedes S Guard blindado.

La máquina del Rey Felipe está tasada en nada más y nada menos que medio millón de euros. A bordo del Mercedes, en la capital andaluza, dieron un paseo por las Tres Mil Viviendas que no fue bien recibido.
El recorrido se dio en una zona compuesta por seis barriadas marginales y peligrosas de la provincia de Andalucía: y el detalle de del auto del Rey Felipe de aquella jornada no gustó nada a los vecinos.
Es un automóvil con el blindaje más alto del mercado, capaz de aguantar 15 kilos de dinamita y hasta ataques de Kalashnikov: el Gobierno pagó por él 549.945 euros y, en este contexto económico-sanitario, las críticas llovieron sobre el Rey Felipe.
Dada la polémica, el Rey Felipe ha cambiado la estrategia para sus siguientes paradas en su particular vuelta a España: se desplaza en un Renault Talisman de la marca francesa y seguirán utilizándolo para no volver a cometer lo que ha sido un gran error.